La tarde de este lunes tomó un giro inesperado en San Francisco de Heredia cuando una alerta ingresó al sistema de emergencias 9-1-1: un hombre, de aproximadamente dos metros de estatura, había caído a una fosa. Este detalle, poco habitual en reportes de este tipo, complicó las maniobras iniciales y obligó a coordinar un despliegue más amplio de unidades de emergencia.
Un operativo que exigió precisión
De acuerdo con la Cruz Roja Costarricense, la llamada se recibió a las 3:20 p. m., momento en el que se activó de inmediato un protocolo reforzado debido a las características del incidente. Al sitio se movilizaron equipos de rescate, unidades de primera intervención y ambulancias de soporte avanzado y básico.
La profundidad de la fosa y la contextura del hombre requirieron técnicas de extracción que, según fuentes cruzrojistas, no son tan comunes, pero sí demandan coordinación milimétrica para evitar lesiones adicionales.
¿Qué se sabe del estado del paciente?
Cerca del cierre de la tarde, la Cruz Roja confirmó una actualización clave:
el hombre ya había sido extraído de la fosa y valorado en la escena.
Posteriormente, se determinó su traslado en condición urgente al Hospital San Vicente de Paúl, en Heredia, donde permanece bajo observación médica. Se estima que el paciente tiene alrededor de 35 años.
Un recordatorio sobre los riesgos cotidianos
Incidentes como este subrayan la importancia de mantener medidas de seguridad en zonas de construcción, patios o espacios donde existan fosas abiertas o estructuras similares. Los rescatistas señalan que una caída de este tipo puede generar lesiones graves, incluso si la persona logra permanecer consciente tras el impacto.
La rápida acción de la Cruz Roja evitó que la situación escalara y demuestra, una vez más, la relevancia de sus equipos especializados en rescates verticales y extracciones en espacios confinados.


