Brad Pitt demanda a Angelina Jolie por 35 millones de dólares y revive la disputa por el Château Miraval
La batalla judicial entre Brad Pitt y Angelina Jolie, que ya lleva más de una década de idas y vueltas, sumó un nuevo capítulo. Documentos revelados por la revista People confirmaron que Pitt presentó una demanda contra su ex esposa por 35 millones de dólares, alegando daños vinculados a la venta de la participación de Jolie en el Château Miraval, la propiedad y viñedo que ambos compartían en la Provenza francesa.
El conflicto por Miraval no es nuevo, pero sí escaló con la aparición de mensajes intercambiados entre los equipos legales de ambas partes a finales de 2023. En esos documentos, la defensa de Jolie reconocía conocer la demanda millonaria, pero cuestionaba que Pitt no había aportado pruebas suficientes que justificaran el monto reclamado. Según esos registros, para Jolie este litigio no es más que parte de una “guerra vengativa” impulsada por su ex esposo.
El origen del choque se remonta a 2022, cuando Pitt acusó a Jolie de haber vendido su parte del castillo y la bodega al grupo Tenute del Mondo sin respetar un acuerdo verbal que, según él, establecía que ninguno podía desprenderse de la propiedad sin consentimiento mutuo. Jolie negó tajantemente la existencia de ese pacto y respondió con una contrademanda donde apuntó directamente al actor por supuestos comportamientos abusivos y por un pleito que —según su postura— busca castigarla.
Tras varios años de audiencias, recusaciones, presentaciones incompletas y peritajes comerciales, el caso ingresará ahora a una etapa más decisiva. La próxima audiencia pública está programada para el 17 de diciembre y se espera que se definan los pasos siguientes del proceso, incluyendo revisiones contables y la admisibilidad de las nuevas pruebas presentadas por ambas partes.
Esta disputa se suma al complejo historial legal de la ex pareja desde su separación. Pitt y Jolie se conocieron durante el rodaje de Mr. & Mrs. Smith en 2005, formalizaron su relación años después y se casaron en 2014. Su matrimonio terminó en 2016 en medio de tensiones familiares, acusaciones cruzadas y un prolongado proceso de custodia por sus seis hijos, que no se resolvió por completo hasta finales de 2024, pese a que el juez los declaró legalmente solteros en 2019.
La propiedad de Miraval, símbolo de su etapa familiar y de su proyecto empresarial conjunto, se transformó en el eje de una de las disputas más largas y mediáticas de Hollywood. Lo que ocurra en diciembre podría definir si este conflicto avanza hacia un acuerdo definitivo o si la batalla judicial seguirá extendiéndose, como ha sucedido durante casi diez años.


