jueves, 2 julio 2026
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«Nos toca a nosotros»: Alajuelense se echa el país al hombro tras el fracaso de La Sele

Óscar Ramírez rompe el silencio tras la eliminación del Mundial y lanza la promesa que la afición necesitaba escuchar.

Costa Rica ha amanecido sumida en un luto deportivo, enfrentando el vacío y la confusión que deja la eliminación del Mundial 2026. En medio de este panorama devastado, donde la Selección Nacional se ha quedado sin respuestas y la afición sin ilusión, la Liga Deportiva Alajuelense ha decidido dar un paso al frente, asumiendo una responsabilidad que trasciende los colores de su camiseta: devolverle el prestigio al fútbol costarricense.

Óscar «Macho» Ramírez, técnico erizo y una voz autorizada en la historia del balompié nacional, trazó la línea este miércoles. Mientras la Tricolor toca fondo, la Liga entiende que su rol en la Copa Centroamericana ya no es solo un objetivo de club, sino una misión país.

La obligación de «limpiar» el nombre de Costa Rica

 

En la antesala del duelo de reposición contra el Cartaginés, Ramírez fue contundente al aceptar el peso que ahora recae sobre su planilla. Con la Selección fuera del mapa global, Alajuelense se convierte en el único representante internacional con vida y opciones de título.

«Ahora recae sobre nosotros… tratar de ganarla y volver a que suene el nombre de Costa Rica», sentenció el estratega rojinegro, refiriéndose a la final regional.

La declaración no es menor. En un momento donde la marca fútbol de Costa Rica está devaluada, el «Macho» posiciona a la Liga como el baluarte encargado de demostrar que el país aún compite. «Nos toca una misión difícil: mantener la parte de la Copa Centroamericana», agregó, asumiendo la bandera que la Federación dejó caer.

La teoría del «fondo»: Un déjà vu de 1990

 

Ramírez no habla solo como entrenador de la Liga, sino como un veterano de mil batallas que vivió en carne propia la transformación del fútbol tico. El técnico recordó los tiempos oscuros previos a la hazaña de Italia 90, identificando un patrón histórico en la crisis actual.

«Como aficionado sí es difícil, es duro. Todos tenemos la ilusión y queremos que Costa Rica siempre transcienda», confesó Ramírez con la serenidad de quien conoce los ciclos deportivos.

Sin embargo, su lectura ofrece un rayo de esperanza basado en la idiosincrasia nacional. Para Ramírez, esta caída estrepitosa podría ser el catalizador necesario para una reestructuración real.

«Lo que ha dicho la historia es que después de algo así vienen cosas mejores. Se toca fondo. Y los ticos tenemos eso: cuando tocamos fondo nos ponemos más serios, nos ponemos a trabajar y lo logramos», analizó.

Cartaginés: El primer paso de la nueva misión

 

Aunque el contexto nacional es sombrío, la competición no se detiene. Este jueves, Alajuelense recibe al Cartaginés en el Morera Soto, un partido cargado de morbo por el regreso de Andrés Carevic al banquillo rival y la lucha por la cima del torneo.

Pero el duelo tiene ahora un subtexto diferente. Alajuelense no solo juega por tres puntos o por el liderato; juega con la consciencia de ser, en este momento, el único foco de alegría potencial para una afición herida.

Mientras la Federación Costarricense de Fútbol enfrenta su hora más oscura y la necesidad urgente de revisar su planificación, en Alajuela han decidido no esperar. Ante las ruinas de la eliminatoria, el «Macho» Ramírez y su equipo han levantado la mano para decir: «Nos toca a nosotros».

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