La noticia que la comunidad de Santa Marta de San Antonio esperaba con angustia desde el domingo finalmente llegó: un hombre extranjero, principal sospechoso del asesinato de Maureen Molina (65) y Antonio Bonilla (80), fue detenido hace pocos minutos, según confirmaron fuentes judiciales.
La captura se realizó después de intensas diligencias que se mantuvieron activas desde que los cuerpos de la pareja fueron encontrados dentro de la soda “Donde Toño”, un pequeño negocio que durante años fue punto de encuentro para vecinos, senderistas y trabajadores de Finca Lajas.
Una detención que podría esclarecer el crimen
De acuerdo con información preliminar, el hombre arrestado habría trabajado con la pareja y era conocido en la zona. Vecinos incluso afirman que el sospechoso recibió ayuda económica y apoyo comunitario en varias ocasiones, lo que añade un matiz doloroso al caso.

La investigación del OIJ había apuntado desde temprano en esta dirección, debido a indicios encontrados en el lugar de los hechos y al comportamiento del individuo tras la tragedia. Su desaparición repentina luego del crimen levantó aún más sospechas.
El momento que destapó la tragedia
La escena fue descubierta por tres amigos que solían desayunar en el local los fines de semana. Al llegar, notaron algo extraño y alertaron a las autoridades. Lo que siguió fue un despliegue policial inmediato y un estremecedor silencio entre vecinos y senderistas que conocían muy bien a Maureen y Antonio.
La pareja era apreciada por su cercanía, humildad y dedicación a su negocio. Su muerte provocó un profundo dolor en la comunidad, que este martes respira con un poco más de alivio ante la noticia de la detención.
Un fin de semana violento que mantiene presionado al país
El doble homicidio fue uno de los nueve asesinatos reportados en distintas zonas del país durante el fin de semana, elevando la cifra anual a 772 homicidios, dos más que en el mismo periodo del 2024. San José, Limón y Puntarenas siguen encabezando las estadísticas de violencia.
Lo que sigue ahora
El sospechoso será sometido a indagación en las próximas horas mientras el OIJ y la Fiscalía avanzan para determinar el móvil exacto del ataque y si actuó solo o si existen otros involucrados.
Por ahora, su captura representa un paso determinante para aclarar el crimen y ofrecer justicia a una comunidad que perdió no solo a dos vecinos, sino a dos pilares de convivencia y servicio.


