El universo comercial que rodea al deporte volvió a sacudirse tras confirmarse que NR Sports, la empresa manejada por el padre de Neymar, adquirió la marca Pelé por una suma cercana a los 20 millones de euros. La operación, una de las más significativas en materia de derechos de imagen vinculados al fútbol, coloca en manos de la familia del astro brasileño todo el potencial económico asociado al nombre más icónico en la historia del balompié mundial.
Una compra que abarca todo el universo Pelé
La adquisición incluye el uso integral del nombre e imagen del legendario jugador, las licencias de productos oficiales, el desarrollo de nuevas líneas de mercancía y la posibilidad de crear proyectos alrededor de su archivo histórico y audiovisual.
Hasta ahora, estos derechos estaban bajo la administración de la firma estadounidense Sports 10, responsable de manejar el legado comercial de Pelé durante sus últimos años de vida.
Con el cambio de manos, la familia del Rey del Fútbol espera una etapa de expansión que, según allegados, nunca se concretó del todo mientras Pelé estaba con vida.
¿Un precio exagerado o una inversión estratégica?
Aunque los casi 20 millones de euros generaron comentarios sobre si el monto es desproporcionado, especialistas en marketing deportivo aseguran que la cifra está lejos de ser descabellada. El nombre de Pelé no solo remite a un jugador extraordinario, sino a un símbolo cultural, una referencia global comparable únicamente con figuras como Muhammad Ali o Michael Jordan.
Bajo ese paraguas, la marca permite abrir decenas de líneas comerciales: colecciones de ropa, balones conmemorativos, museos itinerantes, alianzas con clubes históricos, proyectos educativos y hasta producciones cinematográficas.
El anuncio oficial y el simbolismo de la fecha
La presentación pública del acuerdo está prevista para el 19 de noviembre, cuando Santos reciba a Mirassol en Vila Belmiro. La fecha no es casual: ese día se conmemoran 56 años del mítico milésimo gol de Pelé, un capítulo guardado con devoción en la memoria del fútbol brasileño.
Para la familia del exfutbolista, este paso representa la oportunidad de relanzar un legado que, según comentan, había quedado limitado a la presencia del propio Pelé en eventos durante su etapa final.
Neymar frente al Mundial 2026: entre la ilusión y la incertidumbre
Mientras su entorno empresarial cierra acuerdos multimillonarios, Neymar enfrenta un reto completamente distinto. Carlo Ancelotti, seleccionador de Brasil, confirmó que el delantero del Santos aún no tiene asegurado un puesto para la Copa del Mundo 2026.
El técnico fue claro: Neymar está considerado, pero tendrá apenas seis meses para demostrar que puede competir al más alto nivel. Las lesiones, los altibajos de rendimiento y la falta de continuidad han puesto en duda su presencia en el torneo.
Para el jugador, el mensaje es contundente: el cupo está abierto, pero deberá recuperarse, evolucionar y sostener un nivel competitivo si quiere llegar al Mundial.
Un negocio gigantesco y un desafío deportivo en paralelo
Mientras la marca Pelé entra en una nueva era bajo el mando de la familia Neymar da Silva, el futbolista vive un momento decisivo en su carrera. Un contraste que ilustra cómo, en el fútbol moderno, la industria y lo deportivo pueden avanzar en direcciones muy distintas, incluso cuando llevan el mismo apellido.


