Maduro convoca “vigilia y marcha permanente” ante ejercicios militares de EE. UU. en el Caribe
El Gobierno venezolano volvió a subir el tono frente a Washington este sábado. Nicolás Maduro pidió a varias regiones del oriente del país mantenerse en “vigilia y marcha permanente” luego de que Trinidad y Tobago confirmara la reanudación de maniobras militares estadounidenses dentro de su territorio marítimo.
El llamado presidencial se dio durante un acto en Caracas, donde Maduro instó a estructuras civiles, partidos aliados, cuerpos policiales y fuerzas armadas a “movilizarse” de manera organizada. Según su mensaje, el objetivo es mostrar rechazo a lo que describió como movimientos “amenazantes” en el Caribe, aunque reiteró que, pese a la tensión, no deben responder a provocaciones.
Un despliegue que incomoda a Caracas
La molestia del Ejecutivo venezolano surgió tras el anuncio del ministro de Asuntos Exteriores de Trinidad y Tobago, Sean Sobers, quien confirmó el regreso de la Marina estadounidense para continuar prácticas conjuntas con la Fuerza de Defensa Trinitense. Estas operaciones, que se extenderán varios días, forman parte de la cooperación habitual entre ambos países, pero Caracas las considera una presión directa dada la cercanía: solo 11 kilómetros separan la isla de la costa venezolana.
Además, el fiscal general trinitense había adelantado que unidades especializadas de EE. UU. aumentarían sus maniobras desde este domingo, lo que alimentó aún más la inquietud del chavismo.
Movilización interna en Venezuela
Maduro indicó que los estados Bolívar, Delta Amacuro, Monagas, Anzoátegui, Nueva Esparta y Sucre deben activar una estructura conjunta entre población, policías y militares, con la consigna de mantener visible la bandera nacional “en defensa del territorio y la paz del Caribe”.
Durante su alocución, el mandatario criticó a Washington y lanzó cuestionamientos al Gobierno de Trinidad y Tobago por permitir el uso de sus aguas en estas operaciones. Según su versión, estas maniobras sirven para generar un clima de amenaza hacia Venezuela.
Más adelante, introdujo un discurso religioso para reforzar su posición, afirmando que Estados Unidos pretende actuar “contra un pueblo cristiano”, una narrativa que ya había utilizado en otros momentos de confrontación política.
Tensión que ya suma varios meses
Desde agosto, Venezuela sostiene un despliegue militar ampliado en toda su geografía, alegando un incremento de la actividad naval y aérea estadounidense en zonas del Caribe próximas a su frontera. Este contexto ha servido al chavismo para reforzar su mensaje interno de unión cívico-militar.
El conflicto verbal se agudizó todavía más tras el anuncio de la operación “Lanza del Sur”, una estrategia impulsada por Washington bajo el argumento de combatir el narcotráfico regional. El Gobierno venezolano insiste en que esta operación tiene fines geopolíticos y no de seguridad, y acusa a Estados Unidos de intentar desestabilizar la zona.
Un escenario regional bajo lupa
Mientras tanto, los países del Caribe observan con cautela el cruce de declaraciones. La cercanía física entre Trinidad y la costa venezolana hace que cualquier movimiento militar sea especialmente sensible en la zona. Aunque hasta ahora no se reportan incidentes directos, la tensión política continúa escalando, reavivando un conflicto diplomático que se extiende desde hace años.


