Costa Rica podría recibir un respiro importante en el costo de los combustibles a inicios de diciembre, luego de que Recope entregara este 14 de noviembre a la Aresep los cálculos preliminares para el próximo ajuste tarifario. Las cifras apuntan a una reducción significativa en todos los productos, que llevaría los precios a niveles no registrados desde marzo del 2021.
Según la propuesta, la gasolina súper pasaría de ¢662 a ¢646 colones por litro, una disminución de 16 colones. La gasolina regular bajaría de ¢637 a ¢635 colones, mientras que el diésel caería de ¢563 a ¢547 colones, también con una rebaja de ¢16 colones por litro.
El gas de uso doméstico también refleja un descenso considerable: el cilindro de 25 libras disminuiría de ¢7.047 a ¢6.828 colones, lo que representa un ahorro de ¢219 colones para los hogares.
Estas bajas colocan a los combustibles en su punto más económico en casi cuatro años. Al comparar los valores con diciembre del 2024, la gasolina súper sería un 3,43% más barata, la regular un 3,78% menos costosa y el diésel un 1,61% más bajo. En el caso del gas, la rebaja sería la más marcada: 7,50% menos.
Factores que impulsan la reducción
La tendencia descendente no es casual. Entre el 10 de octubre y el 13 de noviembre, el mercado internacional presentó una combinación inusual de estabilidad y sobreoferta que favoreció la caída de los precios. Algunos elementos clave fueron:
Producción global al alza
La oferta internacional creció significativamente por el aumento en la extracción de países fuera de la OPEP. La propia OPEP anunció nuevos incrementos, lo que generó una abundancia de crudo que empujó los precios hacia abajo.
Menor tensión geopolítica
Aunque los conflictos persisten, el periodo analizado mostró una reducción temporal de tensiones en Oriente Medio. Además, los mercados ya se adaptaron parcialmente a los efectos prolongados de la guerra entre Rusia y Ucrania, lo que disminuyó la prima de riesgo que habitualmente encarece el petróleo.
Debilidad en la demanda mundial
Las principales potencias económicas —China, Estados Unidos y la Unión Europea— experimentan una desaceleración que ha frenado el consumo energético. Con menos demanda, el precio internacional del barril se ajusta a la baja.
¿Qué sigue?
Ahora corresponde a la Aresep revisar la propuesta y tomar una decisión definitiva en los próximos días. Si se aprueba sin cambios, la reducción empezará a regir a inicios de diciembre, justo en un periodo donde los gastos de transporte y energía suelen crecer con el cierre de año.
Por lo pronto, los consumidores podrían recibir un alivio que no veían desde antes de la ola inflacionaria global que marcó el mercado energético en los últimos años.


