Ya es el segundo «mes» que se ausenta en poco tiempo. Mientras tanto, una socialcristiana dirige la Asamblea en plenas sesiones extraordinarias.
El pulso político en Cuesta de Moras se sigue marcando sin su cabeza titular. El presidente de la Asamblea Legislativa, el verdiblanco Rodrigo Arias Sánchez, ya supera el mes de ausencia de su curul y de la silla presidencial del Congreso, mientras se recupera de una intervención quirúrgica en sus fosas nasales.
La ausencia del líder legislativo, quien fue operado el pasado 1 de octubre, ha consolidado el mando temporal de la socialcristiana Vanessa Castro. Este martes, la encargada de prensa de Arias confirmó a diarioextra.com que la fecha de regreso del legislador sigue siendo un misterio.
Un regreso «previsto» pero sin fecha fija
Pese a que la recuperación del presidente legislativo avanza según lo esperado, el Congreso sigue sin una fecha definida para su retorno.
«Don Rodrigo se encuentra bien, se recupera, según lo previsto por el especialista», afirmó su equipo de comunicación.
La única proyección, que se maneja a nivel de estimación y no de certeza, es que «ya para mediados de mes podría estar de regreso a sus funciones legislativas». Arias ya asistió a una cita de control postoperatoria, donde el especialista le confirmó que la evolución de la cirugía de senos paranasales es la correcta.
Sin embargo, a 11 de noviembre, no existe un día fijo para que Arias retome sus funciones.
El mando de Castro y la segunda ausencia prolongada
La ausencia de Arias ha tenido una consecuencia política directa: el control del día a día del Congreso ha caído por completo en manos del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC).
Durante este más de un mes, la diputada Vanessa Castro, en su calidad de vicepresidenta del Directorio, ha sido la «presidenta» de facto. Castro ha dirigido no solo las (a veces caóticas) sesiones del Plenario, sino también las reuniones cruciales de Jefes de Fracción y las sesiones del Directorio Legislativo.
Si bien es cierto que el Congreso se encuentra en período de sesiones extraordinarias —lo que significa que la agenda de proyectos la dicta el Poder Ejecutivo desde Zapote—, el manejo político y la administración interna de la Asamblea están firmemente bajo el mando socialcristiano.
La sombra de la neumonía
Este episodio de ausencia por motivos de salud no es un hecho aislado, lo que ha elevado la preocupación en los pasillos legislativos. Esta es la segunda baja médica prolongada del presidente de la Asamblea en poco más de un año.
En septiembre de 2024, Rodrigo Arias también estuvo fuera de sus funciones por alrededor de un mes, tras ser internado de gravedad a causa de una neumonía bacteriana que afectó sus pulmones.
Esta nueva ausencia, que también se extiende por semanas, vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre la estabilidad en la conducción del primer poder de la República, mientras la oposición socialcristiana asume el control interino del debate nacional.


