La candidata presidencial del Partido Pueblo Soberano, Laura Fernández, aseguró que su campaña ha estado marcada por tres episodios que calificó como “cosas desagradables”, y que han puesto a prueba su fe y su resiliencia política.
En una entrevista concedida a Noticias Columbia, Fernández recordó el hallazgo de un supuesto micrófono de espionaje en su casa de campaña en Pavas, el cuestionado episodio sobre una misa en la Basílica de los Ángeles y un reciente reporte sobre un intento de “sembrarle droga” en su vehículo.
“Cosas desagradables las tres. La primera, lo del micrófono. Bueno, yo creo que ya todo el país vio lo que ocurrió, yo puse la denuncia, todavía no me ha visitado el OIJ por diferentes razones. Pero bueno, eso ya pasó, nosotros seguimos para adelante, pero definitivamente no fue una experiencia agradable”, explicó la aspirante presidencial.
Cuando la periodista Evelyn Fachler, directora de Noticias Columbia, le consultó si su reacción había sido impulsiva, Fernández respondió con firmeza:
“Bueno, yo siempre he actuado de manera muy transparente y con lo que me parece correcto. A mí me pareció, en virtud de que se había manipulado el aparato y todo lo demás, que lo que procedía era comunicárselo al pueblo de Costa Rica.
Porque en cualquier momento empezaban a sacar audios míos alterados con inteligencia artificial y engañando a la gente. Entonces así fue como reaccionamos con eso.”
Sobre el polémico tema de la misa que se iba a realizar en la Basílica de los Ángeles, la candidata manifestó que fue un malentendido que le generó tristeza.
“Con el tema de la misa, le voy a contar que eso sí me dolió mucho, se lo digo con mucha transparencia. Yo soy una persona católica de familia, incluso fui a una escuela de monjas, a un colegio de padres. Mi mamá es muy cercana a grupos de la iglesia, vivo en Cartago, conozco al padre de la Basílica y yo pagué una misa el día que arrancaba la campaña como una devoción personal mía, de Laura.
Invité a mis papás y a mis hermanos. Bueno, pues las desgracias de la vida, se filtró esa información. No sé bien cómo se filtró, creo que se filtró por medio de un integrante del comando de campaña. A veces la gente cree que porque yo soy candidata a la presidencia ya no puedo ir a misa o seguir con mis ritos personales.”
Fernández agregó que decidió cancelar la misa y mantener su devoción en privado.
“Hablé con el padre Miguel Adrián de la Basílica y le dije: ‘Padre, yo jamás voy a permitir que el nombre de La Negrita se use para la campaña. Déjese lo que se pagó por la misa, no se preocupe, como una ofrenda, y yo no voy a ir ahí’. Fui a misa como mi devoción personal a otra iglesia, sin decirle a nadie.”
El tercer hecho, revelado por Central Noticias del canal 38 ¡OPA!, fue el más delicado: un supuesto plan para involucrarla falsamente en un caso de drogas.
“yo me enteré por la prensa. A mí nadie me ha notificado nada formalmente. Y bueno, vea, si yo veo el poder de Dios en mi vida todos los días, y cómo no voy a vivir yo agradecida y tener el temor de Dios, de que un privado de libertad de una cárcel de Costa Rica —que Dios lo bendiga y lo proteja y ojalá lo ayude a pagar sus culpas con misericordia—
fue quien fuera y diera un reporte y contara que un grupo de otros delincuentes con condenas muy serias estaban organizando ponerme droga en mi carro y coordinar con el OIJ que, a través de una denuncia anónima, me hicieran una detención, un allanamiento, encontraran drogas puestas en mi carro para que a mí me detuvieran y no pueda ser la presidenta de Costa Rica. Eso es muy serio.”
La candidata insistió en que atribuye su protección a la fe.
“Repito, yo veo la mano poderosa de Dios todos los días en mi vida, porque si eso no es la mano de Dios, bueno, yo no sé qué sea. Que un privado de libertad, vaya y cuente semejante cosa. De esto no quiero hablar más, porque repito, yo no lo he divulgado más allá de esta conversación con Noticias Columbia. Es un tema delicado que dejo en manos de las autoridades, y lo que entiendo es que de oficio lo trasladaron del sistema penitenciario a la Policía de Control de Drogas y al OIJ. Pero sí, la verdad es que es una sensación fea”, finalizó Fernández.
*Con información de Noticias Columbia.


