sábado, 6 junio 2026
- Publicidad -

“Trajeron un saco con ¢80 millones y Estefanía los gastó en dos días”: las explosivas llamadas del Cártel del Caribe Sur

Esposa de alias “Shock” presumía en sus redes sociales una vida llena de lujos extremos.

Durante más de tres años, la Sección Especializada contra el Crimen Organizado del OIJ y la Fiscalía Adjunta Especializada en Delincuencia Organizada siguieron los pasos financieros y logísticos del llamado Cártel del Caribe Sur, una estructura con ramificaciones en Costa Rica, Panamá, Colombia y Europa. Las intervenciones telefónicas ordenadas por los jueces destaparon el nivel de riqueza y sofisticación con que operaban sus miembros, encabezados por Luis Manuel Picado Grijalba, alias Shock, y su círculo familiar más cercano.

Entre cientos de conversaciones interceptadas, a las cuales tuvo acceso el medio Crhoy.com, una llamada en particular entre Jordie Picado Grijalba (alias Noni, hermano de Shock) y otro integrante de la red dejó claro el volumen de efectivo que movía la organización:

“Llegó Pollo y dejó un saco de plata… eran por lo menos 80 palos, pero Estefanía los desbarata en dos días”, dice uno de los interlocutores en tono de sorpresa.

El “saco de plata”, según los agentes judiciales, equivalía a unos ¢80 millones en efectivo, dinero que no solo circulaba en manos de los cabecillas, sino que también era ingresado al sistema financiero nacional e internacional a través de un elaborado esquema de legitimación de capitales. La policía identificó el uso de tarjetas de crédito y débito, sociedades anónimas, salones de belleza, alquileres de locales comerciales y hasta venta de ganado y pescado como parte de la red de lavado.

“Magic Esthetic” y la “lavandería” del dinero

El expediente judicial revela que Estefanía McDonald, esposa de Shock, junto a su madre Anita McDonald, eran las responsables de constituir empresas fachada y manejar los negocios que daban apariencia de legalidad a los ingresos millonarios del grupo.

Entre las firmas identificadas sobresale “Magic Esthetic”, un salón de belleza que, según la policía, funcionaba como un punto estratégico para justificar entradas y salidas de dinero sin levantar sospechas.

En otra conversación interceptada, Carlos Mora García y Luis Diego Aguilar Arguedas, colaboradores del grupo, se refieren a estos salones con el término “lavandería”, una palabra que —según el análisis de los investigadores— confirma la tesis del lavado de dinero.

“Lo dicen con naturalidad, como si fuera un código interno. Esa familiaridad indica que ambos sabían que se trataba de una estructura de legitimación de capitales”, señala el informe policial.

La caída de los líderes

El entramado criminal fue dirigido por Luis Manuel Picado Grijalba, alias Shock, quien actualmente permanece detenido en Londres a la espera de extradición a Estados Unidos por delitos relacionados con el tráfico internacional de drogas y lavado de dinero.

Su hermano, Jordie Picado alias Noni, está preso en el centro penal La Reforma, también solicitado por las autoridades estadounidenses.

Los informes judiciales concluyen que la organización contaba con una capacidad económica desproporcionada, imposible de justificar con actividades lícitas. El flujo constante de dinero, las propiedades a nombre de terceros y los gastos de lujo —según los agentes— solo podían provenir del narcotráfico.

“Esta estructura contaba con una red familiar y empresarial diseñada para mover grandes sumas sin dejar rastros visibles. Las llamadas revelan un nivel de confianza y poder económico que se asemeja más a un consorcio financiero que a una banda delictiva común”, señala el documento dado a conocer por Crhoy.com.

Articulos de su interés
- Publicidad -

Lo Más Leido

- Publicidad -

Lo Más Reciente