El dolor de espalda, la rigidez en el cuello o las molestias en las muñecas no deberían considerarse parte habitual de la jornada laboral. Estos síntomas, cada vez más comunes entre personas trabajadoras de distintos sectores, son señales de que algo debe corregirse.
En Costa Rica, la cultura preventiva avanza con pasos firmes gracias a iniciativas del Consejo de Salud Ocupacional (CSO), que promueven entornos laborales más seguros y saludables. Entre ellas destaca la campaña “Prevení hoy, evitá el dolor mañana”, que busca crear conciencia sobre los riesgos asociados a los trastornos musculoesqueléticos y fomentar la ergonomía participativa.

Campaña “Prevení hoy, evitá el dolor mañana”
La campaña “Prevení hoy, evitá el dolor mañana” del Consejo de Salud Ocupacional (CSO) ofrece información clara y accesible sobre los trastornos musculoesqueléticos (TME), promoviendo la ergonomía participativa y la implementación de acciones preventivas que protejan la salud musculoesquelética de las personas trabajadoras.
Estas lesiones y alteraciones, que afectan músculos, articulaciones, tendones, ligamentos y nervios, surgen principalmente por movimientos repetitivos, posturas forzadas o mantenidas, manipulación manual de cargas y sobrecargas biomecánicas.

Si no se previenen, los TME pueden provocar dolor crónico, limitación de movimientos, discapacidad parcial o permanente, ausentismo laboral, baja productividad y altos costos económicos y sociales.
Por ello, la campaña enfatiza la importancia de incorporar estrategias de autocuidado y medidas ergonómicas en los centros de trabajo, beneficiando tanto la salud de las personas trabajadoras como la eficiencia y sostenibilidad de las organizaciones.
El impacto de los trastornos musculoesqueléticos en el ámbito laboral
Los TME constituyen uno de los principales problemas de salud laboral a nivel mundial y su incidencia ha aumentado con la modernización de los entornos de trabajo.
En Costa Rica, diversos estudios en el campo de la salud ocupacional confirman que una gran proporción de incapacidades médicas está relacionada con sobreesfuerzos físicos, posturas prolongadas o manipulación incorrecta de objetos.

Atender este tipo de dolencias desde una perspectiva preventiva no solo mejora la calidad de vida de las personas trabajadoras, sino que también representa un ahorro económico significativo para las personas empleadoras.
Tres pilares clave de la prevención laboral
1. Ergonomía aplicada al entorno de trabajo
Adecuar los espacios laborales a las necesidades de cada persona es el primer paso hacia un entorno más seguro. Ajustar la altura de la silla, la posición del monitor y la iluminación del puesto ayuda a reducir la tensión física y prevenir lesiones.

En actividades operativas o de bodega, el uso de herramientas auxiliares —como bandas transportadoras, carretillas o mesas ajustables— disminuye el riesgo de lesiones por sobreesfuerzo.
2. Capacitación continua y pausas activas
La educación en ergonomía y la práctica periódica de pausas activas fomentan hábitos saludables y reducen la fatiga muscular. Breves ejercicios de estiramiento o movilidad articular durante la jornada laboral favorecen la circulación y el enfoque mental.
Además, la capacitación en técnicas adecuadas de levantamiento, empuje o manipulación de cargas es esencial para evitar lesiones en la espalda y extremidades.

3. Rediseño organizacional y cultura preventiva
Promover una cultura de autocuidado implica la colaboración entre personas trabajadoras, personas empleadoras y departamentos de salud ocupacional.
Rotar tareas, equilibrar la carga física y permitir descansos programados son medidas que mejoran tanto el bienestar individual como la eficiencia colectiva. Las organizaciones que integran la prevención en su gestión cotidiana fortalecen su compromiso con la salud y la productividad.
Recomendaciones ergonómicas básicas para el trabajo de oficina
- Mantenga la pantalla a la altura de los ojos, a una distancia aproximada de un brazo.
- Apoye completamente la espalda y mantenga los pies firmes sobre el suelo o en un descansapiés.
- Evite encorvarse y mantenga los codos cerca del cuerpo.
- Realice pausas activas cada 45 a 60 minutos.
- Cuide la iluminación del espacio para reducir la fatiga visual.
Buenas prácticas para el levantamiento de cargas
- Planifique la ruta y despeje el área antes de mover la carga.
- Flexione las rodillas, mantenga la espalda recta y acerque el objeto al cuerpo.
- Utilice la fuerza de las piernas para levantar, no la de la espalda.
- Evite giros bruscos con peso y solicite apoyo cuando sea necesario.
- Priorice el uso de ayudas mecánicas siempre que sea posible.
Hacia una cultura de bienestar integral
El bienestar en el trabajo requiere una visión compartida: instituciones comprometidas, liderazgos responsables y personas trabajadoras conscientes de su rol en la prevención.

Adoptar medidas ergonómicas, mantener hábitos saludables y fomentar la comunicación son acciones que fortalecen la cultura de seguridad laboral y consolidan entornos más humanos, eficientes y sostenibles.
La prevención no debe verse como una obligación, sino como una inversión en salud, productividad y calidad de vida.
“Prevení hoy, evitá el dolor mañana” recuerda que pequeñas acciones cotidianas pueden evitar grandes consecuencias físicas y económicas. Trabajar sin dolor es posible cuando la ergonomía y la prevención se convierten en parte de la rutina diaria.


