La comunidad cristiana y los vecinos de barrio La Esperanza en San Rafael de Alajuela permanecen consternados tras la trágica muerte de Cindy Elizabeth Murillo, de 39 años, y su hija Khaela, de apenas 4 años, dentro del apartamento donde residían.
El hecho ocurrió la noche del domingo, alrededor de las 7:30 p.m., cuando los vecinos alertaron sobre un fuerte olor a gas proveniente del complejo habitacional. Al llegar los Bomberos y la Cruz Roja, encontraron a las dos víctimas sin signos vitales y a un hombre, identificado como Chavarría Monge, con heridas en los brazos.

La hipótesis: un acto planificado
De acuerdo con las primeras versiones de la investigación, el hombre habría abierto la válvula del cilindro de gas con el aparente objetivo de provocar una fuga mortal. Posteriormente, habría intentado quitarse la vida con un arma blanca, sin lograrlo.
El sospechoso fue trasladado de inmediato al Hospital de Alajuela, donde permanece bajo custodia policial. Su condición es estable y, tras recibir el alta médica, será presentado ante el Ministerio Público, donde enfrentará cargos por doble homicidio.
Una vida dedicada a la fe
La noticia ha generado una profunda ola de dolor entre miembros de la iglesia y amigos cercanos, quienes recordaron a Cindy Murillo como una mujer entregada a su fe, llena de compasión y guía espiritual.
En redes sociales, su congregación publicó un emotivo mensaje de despedida:
“Con profundo dolor comunicamos la partida de nuestra amada pastora y profeta Cindy Murillo.
Una mujer de fe, amor y entrega al servicio de Dios.
Pedimos sus oraciones por sus dos hijos, su madre, hermanos y toda su familia, para que el consuelo del Espíritu Santo los fortalezca en este momento tan difícil.
‘Preciosa es a los ojos de Jehová la muerte de sus santos.’ — Salmo 116:15”
Una comunidad de luto
Vecinos y fieles se han acercado al lugar para colocar flores, velas y orar por el descanso de Cindy y la pequeña Khaela. La tragedia ha abierto nuevamente el debate sobre la violencia intrafamiliar en Costa Rica, un problema que en lo que va del año ha dejado múltiples víctimas y familias destruidas.
Las autoridades del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) continúan recopilando pruebas para determinar con precisión cómo se desarrollaron los hechos y qué motivó al sospechoso a cometer este acto que hoy enluta a toda una comunidad.


