El senador republicano Lindsey Graham afirmó este domingo que el expresidente estadounidense Donald Trump estaría considerando operaciones militares terrestres en Venezuela y Colombia, como parte de una ampliación de su ofensiva contra el narcotráfico iniciada en el Caribe y el Pacífico.
Durante una entrevista en el programa Face The Nation, de la cadena CBS, Graham aseguró que Trump planea informar al Congreso sobre estas posibles acciones al regresar de su gira por Asia. “El presidente me dijo que quiere exponer al Congreso sus ideas para operaciones futuras en tierra firme contra redes de narcotráfico en Venezuela y Colombia”, declaró el legislador, uno de los aliados más cercanos del exmandatario.
De los ataques marítimos a la posible guerra en tierra
En los últimos dos meses, Estados Unidos ha bombardeado al menos diez embarcaciones presuntamente vinculadas al tráfico de drogas, dejando 43 personas fallecidas, según reportes del propio Ejército estadounidense. Las operaciones se han concentrado en el Caribe, frente a las costas venezolanas, y en el Pacífico oriental, cerca de Colombia.
El senador Graham respaldó la decisión de la Casa Blanca de hundir las lanchas que considera parte de la red de narcotráfico, argumentando que Trump “tiene toda la autoridad del mundo para proteger a Estados Unidos del envenenamiento por narcoterroristas”.
Debate legal y tensiones diplomáticas
Sin embargo, los ataques han generado fuertes críticas dentro y fuera de Estados Unidos. Diversos legisladores demócratas, como el senador Rubén Gallego, calificaron las acciones como “asesinatos autorizados”, cuestionando la falta de pruebas concretas sobre la carga de las embarcaciones y la ausencia de procesos judiciales para los tripulantes.
“El Gobierno no ha demostrado que esas lanchas transportaran drogas ni ha dado oportunidad de defensa a las víctimas”, señaló Gallego en una entrevista con Meet The Press, de la cadena NBC.
Graham desestimó las acusaciones y defendió el proceder militar: “El Ejército no está asesinando a nadie. Está cumpliendo órdenes legales y haciendo más seguro a Estados Unidos”, insistió.
Contexto y posibles consecuencias
De concretarse, las operaciones terrestres marcarían un cambio drástico en la estrategia antidrogas de Washington, que tradicionalmente se ha limitado a cooperación e inteligencia, pero no a despliegues directos en Sudamérica.
Una incursión de este tipo podría reavivar tensiones diplomáticas con los gobiernos de Caracas y Bogotá, además de generar preocupación regional por la posibilidad de violaciones a la soberanía y riesgos para la población civil.
Hasta el momento, la Casa Blanca no ha emitido un comunicado oficial sobre las declaraciones de Graham, aunque fuentes del Pentágono han confirmado que existen evaluaciones estratégicas en curso para “ampliar la ofensiva contra el narcotráfico internacional”.


