La candidata presidencial del Partido Pueblo Soberano (PPSO), Laura Fernández, perdió impulso en la conversación política digital tras la polémica denuncia sobre un supuesto micrófono de espionaje hallado en su casa de campaña en Pavas.
El hecho, ocurrido el 14 de octubre, generó una oleada de reacciones en redes sociales y, según el más reciente informe del Observatorio de Comunicación Digital (OCD) de la Universidad Latina, se convirtió en un punto de quiebre para la imagen de la aspirante oficialista.
De acuerdo con el estudio, la candidata pasó de ser la figura con mayor cantidad de menciones positivas en septiembre a caer al quinto lugar en visibilidad, con un notable aumento en los comentarios negativos.
“Doña Laura Fernández en el reporte anterior era la única que tenía un balance positivo. Hoy le subieron los negativos y ese balance desapareció”, explicó el politólogo Mario Quirós al analizar los resultados.
El informe —titulado Radiografía de la escucha social del proceso político-electoral de Costa Rica 2026— identificó más de 10.800 menciones de burla hacia Fernández tras su denuncia pública, la cual fue emitida antes de presentar un reporte oficial ante las autoridades.
Según el vocero del OCD, Enrique Ugalde, el monitoreo de redes sociales evidencia cómo la percepción pública puede alterar el rumbo de una campaña:
“Las figuras públicas que están participando deberían ser muy conscientes de lo que dicen y hacen, porque todo eso suma o resta en su desarrollo como figura política.”
El análisis, realizado junto con Kantar IBOPE Media, evaluó más de 529.000 comentarios políticos entre el 1 de septiembre y el 18 de octubre, y reveló que seis de cada diez menciones sobre los candidatos más visibles fueron negativas.
En esta edición, el primer lugar de visibilidad lo ocupa Claudia Dobles, de la Coalición Agenda Ciudadana, seguida por Álvaro Ramos (Liberación Nacional), Fabricio Alvarado (Nueva República) y Ariel Robles (Frente Amplio).
Además, el estudio señala que los dos temas más comentados del periodo fueron la denuncia del micrófono en la oficina de Fernández y la acusación contra Fabricio Alvarado por presunto abuso sexual, ambos con fuerte impacto en la conversación digital.



