Una auténtica fiebre se desató entre miles de costarricenses esta semana, luego de que circulara en redes sociales el rumor de que la Embajada de Estados Unidos en San José había liberado nuevas citas para la visa de turismo.
En cuestión de minutos, grupos de viajeros en Facebook y chats de WhatsApp se llenaron de mensajes de personas intentando ingresar al sistema consular en busca de una oportunidad para adelantar su cita, algunas programadas hasta el 2027.
“¡Liberaron espacios para enero de 2026!” fue la frase que corrió como pólvora y que hizo que muchos se lanzaran a sus computadoras o celulares con la esperanza de lograr un cambio.
Largas esperas y una pequeña ventana de oportunidad
Actualmente, el tiempo promedio de espera para obtener una cita en la Embajada estadounidense ronda el año y medio, una cifra que ha desesperado a miles de ticos que sueñan con visitar familiares, estudiar o simplemente vacacionar en Norteamérica.
Sin embargo, durante las últimas horas, varios usuarios confirmaron que lograron adelantar su cita para enero o febrero de 2026, lo que generó una ola de publicaciones celebrando el hallazgo. Otros, en cambio, no tuvieron la misma suerte y se toparon con el sistema saturado o sin fechas disponibles.
¿Por qué pasa esto y cómo aprovecharlo?
De acuerdo con los propios solicitantes, la Embajada suele liberar nuevas citas los martes a las 2:00 p. m., aunque también puede hacerlo en otros momentos del día o de la semana.
Por ello, la recomendación principal es ingresar con frecuencia al portal oficial (en el perfil del solicitante) y verificar el apartado de fechas disponibles. La clave está en la constancia: quienes revisan a menudo son los que más probabilidades tienen de adelantar su cita.
Contexto y antecedentes
La alta demanda de visas en Costa Rica no es un fenómeno nuevo. Tras la pandemia, el número de solicitudes se disparó, generando retrasos que aún hoy afectan a quienes aplican por primera vez o renuevan su documento.
Además, en los últimos meses han aumentado los casos de revocaciones y denegaciones, lo que ha provocado más atención sobre el proceso consular. Las autoridades estadounidenses han reiterado que las decisiones se toman con base en la ley migratoria y el cumplimiento de requisitos por parte de cada solicitante.


