Un nuevo movimiento telúrico volvió a poner en alerta a Costa Rica la noche de este miércoles 22 de octubre, cuando un sismo de magnitud 5 se sintió con fuerza en gran parte del territorio nacional.
De acuerdo con el Observatorio Vulcanológico y Sismológico de Costa Rica (Ovsicori-UNA), el evento ocurrió a las 9:43 p. m., con epicentro tres kilómetros al noroeste de Uvita, entre esa localidad y Dominical, y a una profundidad aproximada de 50 kilómetros.
El vulcanólogo Marino Protti explicó que este movimiento fue producto de la deformación interna de la placa del Coco, una vez que esta se introduce bajo el país.
“No tiene una relación directa con la actividad sísmica que se presentó el día de ayer y la secuencia de réplicas”, detalló el experto.
Por su parte, la Red Sismológica Nacional (RSN) también se pronunció para descartar cualquier vínculo entre ambos eventos. Según la entidad, el temblor del 22 de octubre se originó en el interior de la placa del Coco, mientras que el del 21 de octubre, de magnitud 6,1, se generó en la zona interplacas, es decir, en el contacto entre las placas del Coco y Caribe (o Panamá).
Ambos organismos coincidieron en que los sismos responden a procesos distintos dentro de la subducción, el fenómeno tectónico dominante que caracteriza al Pacífico Central costarricense.
En palabras simples, mientras el primero fue un sismo interplacas —entre dos placas tectónicas—, el más reciente corresponde a un movimiento intraplaca, ocurrido dentro de una de ellas.


