El presidente Rodrigo Chaves vive un momento de alta popularidad, según la más reciente encuesta del Centro de Investigación y Estudios Políticos (CIEP) de la Universidad de Costa Rica (UCR). En el último mes y medio, su aprobación subió del 52% al 63%, consolidando su imagen como la figura política más respaldada por los costarricenses en este inicio de campaña electoral.
Este aumento de popularidad ocurre mientras la candidata oficialista Laura Fernández, su referente político, se mantiene con un 25% de intención de voto, aún lejos del 40% necesario para un triunfo en primera ronda. Esto refleja un fenómeno curioso: aunque el presidente es ampliamente respaldado, su influencia no se traduce de manera automática en el voto por la continuidad, lo que deja un territorio abierto a la incertidumbre y al 55% de electores indecisos.
“Las conclusiones generales apuntan a la incertidumbre y a la posible volatilidad, pues es aplastante el peso de los electores indecisos y alta la posibilidad de que se altere el orden de las posiciones actuales, incluso en la primera posición”, señaló Ronald Alfaro, coordinador de la investigación.
El estudio también detalla que la popularidad de Chaves tiene un efecto polarizador. Su respaldo es más fuerte entre hombres adultos con educación secundaria y habitantes de Puntarenas, mientras que los indecisos —compuestos principalmente por mujeres, jóvenes y habitantes de Limón— presentan posturas más críticas frente a su liderazgo personal.
En cuanto a expectativas ciudadanas, el 62% de la población reporta sentimientos de esperanza, mientras que un 56% muestra preocupación frente al rumbo del país. Asimismo, los votantes valoran candidatos con experiencia política (86%), trayectoria empresarial (89%) y capacidad de cambio (74%), pero están divididos entre quienes prefieren la mano dura (49%) y quienes optan por un enfoque negociador.
Este panorama sugiere que, aunque Chaves goza de una popularidad histórica, el camino hacia las elecciones de 2026 sigue marcado por la indecisión del electorado y la fragmentación de la oposición, factores que podrían modificar cualquier predicción inicial.
“Un segmento significativo de la población entrevistada muestra interés en una evaluación diferenciada, distinguiendo entre los partidos y su lista legislativa y las candidaturas presidenciales”, concluye el informe de CIEP-UCR, enfatizando que la aprobación del mandatario no garantiza automáticamente el respaldo a su partido.
*Con información de Semanario Universidad.


