El Ministerio de Educación Pública (MEP) prepara una reforma que promete encender el debate en los hogares costarricenses. A partir del 2026, los estudiantes de escuelas y colegios podrían enfrentar nuevas normas de presentación personal que limitarían el uso de maquillaje, piercings, tatuajes recientes y cabellos teñidos con colores llamativos.
El cambio forma parte de una propuesta para modificar el Reglamento de Evaluación de los Aprendizajes (REA), con el fin de unificar los criterios de imagen personal en todos los centros educativos del país. De aprobarse, los directores y docentes tendrían una guía clara para aplicar las mismas reglas en instituciones públicas y privadas.
Entre los principales puntos del borrador destacan:
- Maquillaje: se prohibiría completamente durante el horario lectivo, incluyendo labios, uñas, cejas y ojos.
- Piercings: quedarían vetados dentro de las instalaciones educativas.
- Tatuajes: no se sancionarán los ya existentes, pero el MEP pretende desincentivar que los alumnos se tatúen durante su etapa estudiantil.
- Cabellos de colores: se restringirían los tonos no naturales, como los pasteles, neón o metálicos.
El ministro de Educación aclaró que el largo del cabello no será objeto de regulación, recordando que la Sala Constitucional ha protegido este aspecto por motivos culturales, religiosos o étnicos.
Además, la propuesta no tendrá efectos retroactivos, por lo que los estudiantes que ya poseen tatuajes o modificaciones corporales no serán sancionados.
Celulares bajo lupa
Otro de los cambios más relevantes en el nuevo REA sería la prohibición del uso de celulares dentro de las aulas, salvo en casos en que el profesor los autorice para actividades pedagógicas. La intención, según el MEP, es reducir distracciones y fomentar una educación más participativa y concentrada.
Opiniones divididas
La iniciativa ha generado un fuerte debate entre padres, docentes y estudiantes. Algunos la ven como una medida necesaria para recuperar la disciplina, el orden y la uniformidad en los centros educativos. Otros, en cambio, consideran que restringe la libertad de expresión y la identidad personal de los jóvenes.
El proyecto todavía debe ser evaluado por el Consejo Superior de Educación (CSE) antes de entrar en vigencia. Si recibe luz verde, las nuevas reglas comenzarían a aplicarse a partir del curso lectivo del 2026.
Mientras tanto, el MEP asegura que continuará recibiendo observaciones y aportes del sector educativo y de la ciudadanía, antes de concretar una versión definitiva del reglamento.


