Un explosivo reportaje del Miami Herald asegura que la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, habría liderado una propuesta secreta a la administración de Donald Trump para encabezar un gobierno de transición. El plan, que incluía la renuncia de Nicolás Maduro, habría sido rechazado por Washington al considerarlo un intento de preservar las estructuras criminales del régimen.
En el ajedrez geopolítico de Venezuela, una nueva y audaz jugada ha salido a la luz. Un reportaje del Miami Herald revela que altos funcionarios del chavismo, encabezados por la vicepresidenta Delcy Rodríguez, habrían presentado al gobierno de Donald Trump un plan para orquestar la salida de Nicolás Maduro del poder y establecer un gobierno de transición que, en esencia, mantendría intacta la estructura chavista.
La propuesta, conocida como «Madurismo sin Maduro», habría sido rechazada por Estados Unidos, que la interpretó como una maniobra para asegurar la supervivencia del régimen bajo una nueva cara.
Las Dos Ofertas Secretas sobre la Mesa
Según el medio estadounidense, que cita fuentes cercanas a las discusiones, la cúpula venezolana, incluyendo a Delcy Rodríguez y su hermano Jorge (presidente de la Asamblea Nacional), presentó dos propuestas a Washington con la mediación de Catar:
- La Primera Oferta (Abril): Maduro renunciaría a cambio de permanecer en Venezuela con garantías de seguridad, mientras Delcy Rodríguez asumiría la presidencia. Este plan coincide con revelaciones de The New York Times sobre una oferta paralela para abrir los sectores de petróleo y oro a empresas estadounidenses.
- La Segunda Propuesta (Septiembre): En este escenario, Delcy Rodríguez y el general retirado Miguel Rodríguez Torres encabezarían el gobierno de transición, mientras Maduro buscaría el exilio en Turquía o Catar, países donde la vicepresidenta tendría importantes conexiones y activos.
Una Estrategia para Preservar el Poder
El objetivo de estas propuestas, según el Miami Herald, era persuadir a Washington de que una transición controlada podría garantizar la estabilidad en Venezuela sin necesidad de desmantelar por completo el aparato gobernante. Buscaban presentar una solución que calmara las tensiones internacionales sin ceder el control del Estado.
La Contundente Respuesta de EE. UU.: CIA y un «No» a la Negociación
La revelación de estas negociaciones secretas coincide con un endurecimiento de la postura de Donald Trump. La información trasciende justo un día después de que el presidente autorizara a la Agencia Central de Inteligencia (CIA) a realizar operaciones encubiertas en Venezuela y afirmara que estudia ataques contra el «narcotráfico» en la región.
Según las fuentes del diario, la administración Trump desestimó ambas propuestas tras concluir que eran un intento de «preservar las estructuras criminales del régimen bajo una nueva apariencia». A partir de ese momento, la Casa Blanca habría adoptado la política de rechazar cualquier negociación que involucre a funcionarios venezolanos sancionados o vinculados al aparato represivo.
La Fachada Oficial: Caracas Denuncia Amenazas
Mientras estas negociaciones ocurrían tras bastidores, la postura pública del gobierno de Maduro ha sido de total confrontación. El miércoles, Caracas expresó su «extrema alarma» por el uso de la CIA como una «amenaza», denunciando maniobras que buscan legitimar una operación de «cambio de régimen».


