Por primera vez, una diputada podría ocupar la silla presidencial de manera temporal en Costa Rica. Vanessa Castro se prepara para asumir el cargo el próximo domingo 19 de octubre, ante la ausencia del presidente Rodrigo Chaves, la vicepresidenta Mary Munive y el presidente del Congreso, Rodrigo Arias.
Este miércoles, el presidente Chaves anunció que deberá viajar a Estados Unidos para someterse a un tratamiento médico:
“Tengo que informarles que voy a viajar a los Estados Unidos para terminar la conferencia este domingo. La razón es que me voy a hacer una operación. Es una operación que la mayoría de los hombres de mi edad tienen que lidiar, que es hiperplasia prostática. Gracias a Dios no hay signos de cáncer, simplemente se me dificulta ir al baño y es molesto. Entonces, voy a corregir eso”.
La situación generó un escenario poco habitual en la política nacional. Normalmente, Mary Munive, vicepresidenta de la República, asumiría la presidencia temporal, pero ella se encuentra de vacaciones hasta el 20 de octubre. Por su parte, el presidente del Congreso, Rodrigo Arias, está incapacitado, lo que deja a Vanessa Castro como la única opción para ejercer el mando de manera interina.
Según explicó a Noticias Columbia la politóloga Kattia Benavides, experta en temas legislativos, la situación está claramente contemplada en la Constitución:
“El tema está regulado por el artículo 135 de la Constitución Política, que dispone que cuando ninguno de los vicepresidentes pueda llenar las faltas temporales o definitivas del presidente de la República, ocupará el cargo el presidente de la Asamblea Legislativa. Esto garantiza la continuidad del poder y la estabilidad democrática”.
Durante su presidencia temporal, Castro podrá presidir el Consejo de Gobierno, firmar decretos y leyes, tomar decisiones administrativas y representar oficialmente al país, así como mantener las políticas de gobierno en curso. Sin embargo, no tendrá facultades para realizar cambios permanentes en ministros, políticas públicas, presupuestos estructurales ni decisiones vinculantes sobre tratados internacionales, salvo que exista autorización expresa o situaciones de urgencia.
El evento marcará un precedente en la historia política reciente, con una diputada al frente de la Presidencia de la República, aunque de manera temporal y regulada, garantizando que el país continúe operando bajo las normas constitucionales.
*Con información de Noticias Columbia.


