El Servicio Nacional de Salud Animal (SENASA), del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), confirmó un nuevo brote de rabia paralítica bovina en el distrito de Cortés, caserío Tagual, en el cantón de Osa, Puntarenas, luego de que un bovino muriera a causa del virus. En la finca donde se detectó el caso se contabilizan 26 animales, todos ahora bajo estricta vigilancia sanitaria.
Tras la confirmación, las autoridades aplicaron de inmediato medidas de cuarentena y vacunación preventiva, tanto en el ganado afectado como en fincas vecinas. Además, el Ministerio de Salud inició la vacunación de personas que pudieron haber tenido contacto con el animal infectado, como medida de precaución.
El coordinador del Programa de Enfermedades Transfronterizas de SENASA, Luis Mariano Arroyo Sánchez, reiteró la importancia de mantener la inmunización en las zonas rurales del país:
“La rabia es una enfermedad mortal, pero completamente prevenible. Por eso, recordamos a los productores la necesidad de vacunar anualmente su ganado, especialmente en regiones endémicas como el sur del país. Reportar cualquier síntoma nervioso de inmediato puede salvar vidas y evitar pérdidas económicas”, subrayó.
Una enfermedad de alto riesgo
La rabia paralítica bovina es causada por un virus que ataca el sistema nervioso central de los animales de sangre caliente, incluyendo al ser humano. Entre sus principales síntomas se encuentran descoordinación, parálisis en las patas, salivación excesiva, torsión del cuello y muerte.
El virus es transmitido, principalmente, por el murciélago hematófago, que se alimenta de sangre y actúa como vector natural de la enfermedad. Costa Rica mantiene zonas de riesgo en regiones como Puntarenas, Guanacaste y Limón, donde la vigilancia epidemiológica es constante.
Segundo brote del año
Este caso en Osa se convierte en el segundo brote confirmado en 2025, luego del registrado meses atrás en la provincia de Heredia. Ambos eventos refuerzan la necesidad de fortalecer los controles sanitarios y campañas de vacunación, sobre todo en época seca, cuando el contacto entre murciélagos y ganado tiende a aumentar.
SENASA continuará con la investigación epidemiológica y el monitoreo de la zona afectada para contener el virus y evitar su propagación hacia otras regiones ganaderas del país.
Las autoridades hacen un llamado urgente a los productores a mantener la vacunación anual, observar cualquier cambio en el comportamiento del ganado y reportar de inmediato a SENASA la presencia de animales con signos neurológicos.


