Un error de planificación inicial, que no previó los descansos obligatorios por la Copa Centroamericana, ha generado un embrollo logístico. Ahora, Alajuelense solicita posponer el duelo del próximo sábado ante Cartaginés por tener seis seleccionados, dejando a la Unafut con un calendario al borde del colapso.
El Torneo de Apertura 2025 del fútbol de Costa Rica está pagando las consecuencias de un calendario mal diseñado desde su origen. La Unión de Clubes de Fútbol de la Primera División (Unafut) se encuentra en una encrucijada para reprogramar, por segunda vez, el partido entre Alajuelense y Cartaginés, un problema que la propia organización creó al no respetar los plazos de descanso reglamentarios.
El conflicto se agudiza por la participación de ambos clubes en la Copa Centroamericana y las convocatorias a selecciones nacionales, dejando al torneo con un margen de maniobra casi nulo.
El partido que se convirtió en un dolor de cabeza
El duelo entre manudos y brumosos, correspondiente a la primera vuelta, ya había sido pospuesto a solicitud del Cartaginés por no cumplir con las 72 horas de descanso tras un partido internacional. Ahora, la situación se invierte.
Alajuelense ha solicitado formalmente al Comité de Competición la reprogramación del partido, agendado para este sábado 11 de octubre. El club argumenta que cuenta con seis jugadores convocados a selecciones nacionales (cinco a la mayor y uno a la Sub-17), amparándose en el artículo 86 del reglamento que permite el cambio de fecha bajo estas circunstancias.
Un calendario ahogado en sus propios errores
El problema de este partido es solo la punta del iceberg de un caos logístico. La Unafut enfrenta un calendario saturado con el reinicio de la liga local inmediatamente después de la fecha FIFA de octubre, seguido por las fases finales de la Copa Centroamericana, donde ambos clubes siguen con vida, y una nueva ventana de selecciones en noviembre.
Encontrar una nueva fecha para el Alajuelense vs. Cartaginés es una tarea titánica. Una de las pocas ventanas disponibles sería la semana del 5 de noviembre, pero el cierre de la fase regular está programado para ese mismo mes, y Alajuelense podría estar disputando la final del torneo regional. La situación evoca el recuerdo de la final nacional del año pasado, que se tuvo que jugar después de Navidad.
La Unafut deberá resolver en las próximas horas un problema que ella misma gestó en julio, cuando presentó un calendario que, 24 horas después, ya había costado el puesto de su director de competición.
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