La desaparición de Ligia Zulema Faerron Jiménez, vecina de San Carlos de 53 años, se torna cada vez más inquietante. Este miércoles su vehículo, un Volvo negro con placa VXC601, fue localizado en un taller de Santa Rita, pero ya estaba completamente desmantelado.

Lo más alarmante es que, incluso antes de ser encontrado, sus piezas eran ofrecidas en redes sociales como repuestos, lo que abre un nuevo capítulo en las investigaciones y genera más dudas sobre lo que realmente ocurrió con la mujer, quien está desaparecida desde el 26 de setiembre.
Casa revuelta y cámaras apagadas
En paralelo, la vivienda de doña Ligia permanece bajo custodia del Organismo de Investigación Judicial (OIJ). El lugar fue hallado revuelto y con las cámaras de seguridad apagadas, un detalle que refuerza la teoría de que detrás de este caso podría haber una acción premeditada.
Una madre cercana y comunicativa
Para su familia, el silencio es insoportable. Describen a doña Ligia como una madre comunicativa, afectuosa y cercana a sus cuatro hijos, por lo que su ausencia resulta totalmente inusual y preocupante. Además, señalan que padece un problema de salud que requiere atención especial, lo que hace aún más urgente encontrarla.
Llamado a la solidaridad
Las autoridades mantienen abiertas varias líneas de investigación y hacen un llamado a la ciudadanía para que cualquier persona que tenga información la comparta de inmediato con el OIJ.
Cada dato, por pequeño que parezca, puede ser clave para resolver el misterio y dar con el paradero de Ligia.


