Alajuelense este martes en tierras hondureñas, los manudos sacaron la casta y lograron una remontada que parecía complicadísima, venciendo 1-2 al Motagua en Tegucigalpa para meterse con todo mérito en las semifinales de la Copa Centroamericana.
La Liga llegaba con la serie cuesta arriba, luego de caer 0-1 en el Morera en el juego de ida. Los manudos tenían que ganar, y no bastaba con cualquier victoria. Motagua salió con todo, dueño del balón, de las acciones, y metiendo presión en cada rincón del campo. Washington Ortega tuvo que vestirse de héroe en varias ocasiones, mientras la defensa apenas si podía despejar.
Al 23’, un centro envenenado terminó rebotando en la mano de Aarón Salazar dentro del área. Penal que el VAR no dejó pasar, y Rodrigo Gómez lo convirtió sin titubear. El 1-0 ponía las cosas aún más cuesta arriba, pero fue ahí cuando apareció el temple de los grandes.
En medio del dominio catracho, una jugada aislada cambió todo. Anthony Hernández mandó un centro desde la derecha y Joel Campbell, con la clase que lo caracteriza, sacó un derechazo magistral para el empate al 30’. Golazo. Y ese tanto no solo fue un alivio, también fue oxígeno puro: con el gol de visita como criterio de desempate, solo hacía falta uno más.
El gol de Campbell cambió el ánimo. Motagua comenzó a mostrar nervios, mientras La Liga jugaba sus mejores minutos del partido.
En el segundo tiempo, los locales se replegaron y comenzaron a jugar con el reloj. Aun así, la Liga empujó con alma, aunque sin mucha claridad en los últimos metros.
Al 90 apareció Diego Campos para escribir el capítulo final de esta noche épica. Gol de puro corazón, de nunca rendirse, de creer hasta el último minuto. El 1-2 definitivo que le dio el pase a La Liga.


