Con autorización de su familia, Roberto Salvatierra, uno de los médicos que atendió a Josette Garro compartió un mensaje público para aclarar lo sucedido y, al mismo tiempo, rendir homenaje a la joven madre de Aserrí que falleció el lunes 29 de septiembre de 2025.
El escrito explica que Josette enfrentaba desde hace meses un profundo deterioro físico y emocional. Tras la muerte de su esposo, cayó en un cuadro de depresión y ansiedad que fue avanzando silenciosamente.
Según relató el médico, en lugar de recibir un tratamiento especializado, Josette optó por consumir ketamina, creyendo que esta sustancia podría ayudarle como un ansiolítico. Sin embargo, ese consumo debilitó progresivamente su organismo, afectó sus riñones y comprometió de manera grave su salud.
Josette fue ingresada en el Hospital Nacional Psiquiátrico y luego en el Hospital San Juan de Dios, pero finalmente firmó una salida voluntaria pese a encontrarse en estado delicado. Poco después, perdió la vida.
El médico fue enfático en que este caso debe servir de lección:
“La ketamina fue el ansiolítico que ella eligió en lugar de buscar la ayuda adecuada, y ese error le costó la vida. La depresión y la ansiedad son enfermedades reales, no una debilidad ni un invento. Sin el acompañamiento correcto, pueden llevar a la muerte”.
Además, envió un mensaje a quienes atraviesan situaciones similares:
“No busquen soluciones en las drogas ni en el alcohol. Busquen a médicos, psicólogos y profesionales de salud que están para ayudar. Hay caminos de tratamiento y hay esperanza, pero nunca se encontrarán en sustancias que destruyen el cuerpo y la mente”.
La familia de Josette, profundamente golpeada por esta pérdida, pidió respeto a su privacidad y dejó claro que no brindarán más declaraciones.
Su historia queda como un recordatorio urgente sobre la importancia de hablar de salud mental en Costa Rica, derribar estigmas y garantizar acceso oportuno a la atención.
Que Josette descanse en paz.
Carta completa
𝕮𝖆𝖗𝖙𝖆 𝖊𝖓 𝖒𝖊𝖒𝖔𝖗𝖎𝖆 𝖉𝖊 𝕵𝖔𝖘𝖊𝖙𝖙𝖊 𝕲𝖆𝖗𝖗𝖔
Con el consentimiento de la familia de Josette, quiero dejar este mensaje como su médico, con el fin de esclarecer lo sucedido y al mismo tiempo honrar su memoria.
El sábado 27 de septiembre Josette fue traída por sus familiares y una vecina en ambulancia para recibir atención médica. Ya llevaba meses con un grave deterioro físico y emocional. Al valorarla, se confirmó lo que ya se venía gestando: más allá de su problema médico, lo más fuerte era un padecimiento psiquiátrico que había avanzado silenciosamente.
Tras la pérdida de su esposo, Josette cayó en una profunda depresión y ansiedad. Pasaba mucho tiempo sola, y en lugar de buscar ayuda médica y psicológica, comenzó a consumir ketamina como si fuera un “ansiolítico”. Su familia, pese a estar siempre pendiente, no sabía cómo ella lograba conseguir esta sustancia. Esa decisión, equivocada pero nacida de su dolor, la fue debilitando día tras día hasta afectar seriamente sus riñones y su salud general.
Fue remitida al Hospital Nacional Psiquiátrico y luego al Hospital San Juan de Dios, pero tristemente decidió firmar una salida, aún en un estado muy delicado. Finalmente, falleció en la madrugada del lunes 29 de septiembre de 2025.
Quiero ser enfático: la ketamina fue el ansiolítico que ella eligió en lugar de buscar la ayuda adecuada. Y ese error le costó la vida. Esto debe servirnos de lección: la depresión y la ansiedad son enfermedades reales, no una debilidad ni un invento. Son condiciones que, sin el acompañamiento correcto, pueden llevar a la muerte.
A quienes sufren de depresión o ansiedad, les pido de corazón: no busquen soluciones en las drogas ni en el alcohol. Busquen a los médicos, psicólogos y profesionales de salud que están para ayudar. Hay caminos de tratamiento y hay esperanza, pero nunca la encontrarán en sustancias que destruyen el cuerpo y la mente.
La familia de Josette es gente reservada, que ha sufrido enormemente, y por respeto a su dolor no se brindarán más declaraciones ni se contestarán más preguntas sobre el caso.
Que la memoria de Josette quede como un recordatorio para todos: la salud mental importa y debemos cuidarla.
Que descanse en paz.


