El aclamado director Paul Thomas Anderson y el icónico actor Leonardo DiCaprio han unido fuerzas por primera vez en «Una batalla tras otra», una de las películas más provocadoras y políticamente cargadas del año. Estrenada este jueves 25 de septiembre, la cinta utiliza el formato de un thriller de acción para lanzar una crítica directa a la era de Donald Trump y al ascenso de la derecha extremista en Estados Unidos.
De revolucionario a padre paranoico: La trama
La película arranca a principios de los 2000, con un grupo de activistas de izquierda que libera a familias migrantes de un centro de detención. Entre ellos se encuentra Pat (DiCaprio), un joven idealista. Dieciséis años después, Pat vive bajo el alias de Bob Ferguson, un hombre que ha intentado desaparecer del sistema, sumido en una «paranoia cannábica» y criando a su hija adolescente, Willa (Chase Infiniti).
Su frágil paz se rompe cuando un antiguo némesis de su pasado revolucionario (interpretado por Sean Penn) reaparece y Willa desaparece, obligando a Bob a volver a un mundo que aborrece para salvar a su hija.
Un filme «muy significativo para este momento de la historia»
Tanto el director como el protagonista han destacado la urgencia y relevancia del filme. «Llevo más de veinte años queriendo trabajar con él», confesó DiCaprio sobre Anderson, añadiendo que «poder hacer una película acerca de este tema en este momento de la historia es muy significativo para mí».
Paul Thomas Anderson, nominado 11 veces al Óscar, explicó que la historia nació hace 20 años, pero que filmarla en un contexto contemporáneo fue «muy liberador», permitiéndole a él y a su estelar elenco —que incluye a Sean Penn, Benicio Del Toro y Regina Hall— dar rienda suelta a la creatividad.
Tanto Anderson como DiCaprio son figuras aclamadas en Hollywood, conocidos por su participación en proyectos de gran calidad.El cine como herramienta de crítica social y política tiene una larga y poderosa historia.


