El medio CRHoy tuvo acceso exclusivo al expediente 25-001717-0063-PE, en el que se investigan los hechos ocurridos el pasado 6 de agosto en el barrio Limoncito de Limón, donde tres agentes de la Oficina de Protección a la Víctima del Ministerio Público fueron emboscados a balazos mientras realizaban labores oficiales.
Los sospechosos del ataque son Yardley Garmein McKenzie, alias «Yogui»; Jeimer Alberto Walker Trejos, alias «Meme»; y Denilson Jafet Paniagua Castillo, alias «Pipi», quienes figuran como objetivos de captura desde la madrugada de este jueves. Todos ellos son señalados como sicarios vinculados a la banda criminal “La T”, liderada por Tony Alexander Peña Russell, alias “Tony”, actualmente recluido en Máxima Seguridad en el penal de La Reforma.
De acuerdo con la causa judicial, los tres individuos cuentan con un amplio expediente criminal y ya eran conocidos por las autoridades antes del atentado. El caso fue desarrollado por agentes del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) de Limón y la Fiscalía Adjunta de esa provincia, quienes entre el 18 y el 26 de agosto recolectaron evidencia mediante vigilancias a las viviendas, sitios de reunión y vehículos de los sospechosos.
La investigación señala que los hechos ocurrieron cuando los tres funcionarios judiciales se encontraban en el barrio Limoncito, cerca de la plaza de fútbol, cumpliendo funciones de protección y realizando una entrevista en vía pública. En ese momento fueron sorprendidos por los agresores, quienes, según las pruebas recabadas, habrían planeado el ataque con antelación.
Yogui, Meme y Pipi realizaron labores de vigilancia en la zona, tomaron fotografías y esperaron el momento en que los agentes estuvieran desprevenidos y desarmados para dispararles con armas calibre 9 milímetros. Sin embargo, el conductor del vehículo judicial logró reaccionar a tiempo y escapar con sus compañeros, lo que evitó una tragedia mayor. Aun así, el automóvil del Poder Judicial fue impactado por múltiples balas.
Los agresores huyeron en un Hyundai negro, con vidrios polarizados, que fue plenamente identificado por las víctimas, incluyendo su número de placa, lo que permitió avanzar en la investigación y establecer la vinculación de los sospechosos.
Según los registros del OIJ, «Yogui» tenía antecedentes por distribución de drogas y usaba el mismo vehículo implicado en el ataque del 6 de agosto. «Meme» estaba vinculado con dos homicidios, traslado de armas y otras tentativas de homicidio contra oficiales de la Fuerza Pública. En tanto, «Pipi» fungía como vigilante y era propietario de una casa identificada como búnker de venta de drogas, frecuentada por personas armadas y menores utilizados como vigilantes o “campanas”.


