El ex delantero de Liga Deportiva Alajuelense (LDA) ha comenzado una nueva etapa en su carrera futbolística tras ser fichado por el Al-Bukiryah FC, equipo que milita en la segunda división de Arabia Saudita. El contrato es por un año, y aunque representa una gran oportunidad profesional, la decisión ha traído consigo importantes cambios personales.
Por ahora, el jugador viajó solo al país árabe, mientras su esposa, Joseline Valverde, y su hija permanecen en Alajuela. A través de su cuenta de Instagram, Valverde compartió cómo ha sido este proceso de adaptación sin su pareja, especialmente por la diferencia horaria, que ronda las 12 horas entre ambos países.
“Lo más difícil de tener al marido al otro lado del mundo es el cambio de horario. Mientras él duerme, aquí es de día. Así que casi no podemos hablar”, expresó la empresaria y modelo.
Además de la comunicación limitada, Valverde confesó que extraña compartir los momentos cotidianos con su esposo: “Ya no tengo a quién llegar y contarle los chismes del día o simplemente hablar de cualquier tontera por las noches”.
Aunque le hubiera encantado acompañarlo desde el principio, explicó que no puede dejar de lado sus responsabilidades laborales. “Tengo un negocio, una agenda con clientas que valoro muchísimo. No puedo abandonarlas de la noche a la mañana. Así que por ahora me quedo, aunque posiblemente estaré viajando eventualmente”, comentó en sus redes, llevando tranquilidad a sus seguidoras y clientas.
Otro de los temas que la preocupa es la adaptación cultural cuando llegue el momento de visitar o mudarse a Arabia Saudita. Como es bien sabido, las mujeres en ese país deben usar túnicas largas y holgadas que cubren completamente el cuerpo, además de un velo en la cabeza. “Prácticamente solo la cara puede estar descubierta”, dijo Valverde, refiriéndose a los cambios que deberán hacer ella y su hija para adaptarse a las normas del país.
Mientras tanto, la familia se mantiene conectada a distancia, esperando el momento en que puedan reunirse nuevamente bajo nuevas circunstancias, pero con el mismo amor de siempre.
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