Un operativo de la delegación policial de Esparza dejó al descubierto una serie de faltas cometidas por un conductor de autobús, quien ahora enfrentará cuantiosas multas y sanciones administrativas.
Las autoridades detallaron que el chofer portaba una licencia tipo B1 vencida, documento que, además, no lo autorizaba a conducir un vehículo de transporte público de categoría C2. Según la Ley de Tránsito 9078, manejar con licencia vencida puede costar ¢23.415, mientras que conducir un vehículo sin la categoría correspondiente implica una sanción de ¢56.810 y la retención inmediata de la unidad.

La revisión del vehículo reveló que el Dekra no estaba al día, lo que acarrea otra multa de ¢56.810. Además, las placas no coincidían con las características del autobús, una falta grave que podría conllevar inmovilización del vehículo y denuncia penal si se presume alteración.

El panorama se agravó al confirmarse que el marchamo estaba pendiente de pago (¢56.810 de multa) y que la unidad carecía de extintor, triángulos y otros dispositivos de seguridad, lo que suma otros ¢23.415 por cada elemento faltante.

En total, el chofer podría enfrentar más de ¢200.000 en multas, sin contar el proceso judicial que podría abrirse por el uso indebido de placas. El autobús fue retirado de circulación para evitar que siguiera operando en condiciones irregulares.


