Un cambio en la política comercial de Estados Unidos amenaza con sacudir el modelo de negocio de dos gigantes del comercio electrónico: Shein y Temu. A partir del 29 de agosto de 2025, todos los paquetes que ingresen a ese país —sin importar su valor— deberán pagar aranceles, lo cual encarecerá directamente los productos para millones de consumidores.
¿Qué cambió exactamente?
El detonante de esta medida fue la eliminación del sistema conocido como “minimis”, una exención que permitía importar mercancías con un valor menor a 800 dólares sin pagar impuestos. Esta regla fue clave para el crecimiento explosivo de Shein y Temu en el mercado estadounidense, ya que les permitía vender ropa, accesorios y artículos para el hogar a precios bajísimos al saltarse cualquier carga fiscal.
Con esta ventaja competitiva eliminada por orden del expresidente Donald Trump —en medio de una renovada cruzada comercial contra China—, los envíos directos desde Asia ya no gozarán de privilegios fiscales. Lo que antes llegaba barato y rápido, ahora tendrá que pagar como cualquier otro producto importado.
Adiós a los atajos logísticos
Durante los últimos años, algunas plataformas como Temu habían comenzado a desviar sus productos a través de países como Vietnam, donde las tasas eran más bajas. Esta estrategia se utilizaba para “disfrazar” el origen chino de los productos y así esquivar impuestos. Sin embargo, el nuevo decreto exige que el país de origen real sea claramente declarado, sin importar por dónde pasó el paquete antes de entrar a EE.UU.
Esto elimina cualquier atajo y deja a las marcas con una única opción: pagar.
¿Qué están haciendo Shein y Temu al respecto?
Ambas empresas sabían que el “minimis” tenía los días contados. Por eso han acelerado sus planes para abrir centros de distribución dentro de EE.UU.
Temu, por ejemplo, ya anunció desde mayo que todos sus envíos serían manejados desde almacenes locales. Shein, por su parte, lleva tiempo ampliando su red de bodegas y centros logísticos para reducir su dependencia de los envíos directos desde Asia.
Pero a pesar de estas maniobras, los aumentos de precio ya se notan. Varios usuarios estadounidenses reportan que ciertos productos han subido de valor o están fuera de stock, lo que pone en evidencia que la transición no será inmediata ni sencilla.
¿Quién pagará la diferencia?
En resumen: usted.
Aunque Shein y Temu podrían absorber parte del golpe para no perder competitividad, la mayoría de los expertos coinciden en que los sobrecostos terminarán afectando al consumidor final. Y el impacto será mayor entre los jóvenes y personas con presupuestos ajustados, que constituyen el grueso de su clientela.
Además, los aranceles también aplican a compras al por mayor, lo cual dificulta las operaciones de pequeños revendedores que dependían de estas plataformas para abastecer sus negocios.
¿Y Costa Rica? ¿Nos afecta?
Aunque esta es una medida estadounidense, los efectos podrían sentirse en Costa Rica también, sobre todo entre quienes utilizan servicios de casillero para importar productos desde EE.UU.
Como ahora todo envío estará sujeto a aranceles, el costo final de traer un vestido, un cargador o unos zapatos desde Shein o Temu podría dispararse, afectando la popularidad de estas plataformas entre los ticos.
También se abre un nuevo escenario: si EE.UU. deja de ser rentable para estas empresas, es posible que redirijan su estrategia comercial hacia otros países, incluyendo a Costa Rica. Eso podría significar mejores precios en el corto plazo o una mayor presencia de estas marcas en el mercado local… pero también podría alterar los tiempos de entrega y las condiciones de compra.


