Un nuevo hecho de violencia estremeció este jueves la tranquilidad de Sámara de Nicoya, una zona turística de Guanacaste muy visitada por nacionales y extranjeros. La víctima: un ciudadano nicaragüense de 33 años, identificado preliminarmente por el apellido Martínez, quien fue asesinado a plena luz del día por sujetos que, según las autoridades, lo emboscaron y ejecutaron sin piedad.

Ataque a quemarropa en una calle de lastre
El crimen se registró alrededor de las 10:55 a.m. en el sector conocido como El Silencio. De acuerdo con el informe del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), Martínez viajaba en su vehículo cuando fue interceptado por dos hombres a bordo de una motocicleta.
Los agresores, sin mediar palabra, comenzaron a dispararle en repetidas ocasiones. El ataque desató una breve persecución: el extranjero intentó escapar acelerando su automóvil, pero perdió el control y salió de la vía. En un intento desesperado por salvar su vida, descendió del vehículo y trató de huir corriendo. No obstante, los sicarios lo alcanzaron y le dispararon por la espalda y el pecho, dejándolo sin vida en media calle de lastre.
Un crimen calculado: ¿ajuste de cuentas?
Las autoridades aún no confirman el motivo del asesinato, pero la manera en que se ejecutó apunta a un posible ajuste de cuentas, una hipótesis que los investigadores mantienen abierta. El caso se encuentra en etapa de recolección de pruebas, mientras se realiza el levantamiento del cuerpo y se revisan cámaras de seguridad en los alrededores para identificar a los responsables.
El violento suceso ha generado preocupación entre vecinos y visitantes de Sámara, un destino conocido por sus playas, su ambiente tranquilo y su creciente desarrollo turístico. Sin embargo, este tipo de crímenes pone en evidencia los desafíos en materia de seguridad que enfrentan incluso las comunidades más alejadas del Valle Central.
Contexto regional: violencia en zonas costeras
Este asesinato no es un hecho aislado. En los últimos años, Guanacaste ha experimentado un aumento en hechos de violencia asociados a bandas delictivas, especialmente en zonas donde convergen turismo, tráfico de drogas y disputas territoriales. La modalidad utilizada en este caso —ataque en motocicleta y ejecución inmediata— es típica de los sicariatos, una tendencia preocupante que va en crecimiento en varias regiones del país.
La policía judicial hace un llamado a la ciudadanía para colaborar con cualquier información que pueda llevar a la identificación de los responsables. Asimismo, reitera su compromiso con el esclarecimiento de este crimen y con la lucha contra el crimen organizado en todo el territorio nacional.


