En medio del humo, los cables retorcidos y la tristeza absoluta por la muerte de cuatro personas —una madre y sus tres hijos— en un devastador incendio en San Juan de Dios de Desamparados, una imagen capturada por la fotoperiodista Raquel Vargas de Diario Extra se convirtió en símbolo de dolor y lealtad: una gatita, aparentemente mascota de la familia fallecida, regresó al lugar de los hechos.

La fotografía muestra al animal trepado sobre un techo calcinado, observando la entrada de lo que hasta hace unas horas fue su hogar. A pocos metros, funcionarios del Cuerpo de Bomberos y del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) realizaban trabajos de inspección tras la tragedia.
Era parte de la familia
Vecinos del lugar relataron que la gatita pertenecía a la mujer de 33 años que perdió la vida junto a sus tres hijos —de 3, 9 y 12 años— en la madrugada del sábado 27 de julio. “Ella siempre andaba con esa gatita, la quería mucho, incluso tenía cría hace poco”, comentó una vecina visiblemente conmovida.
La escena rompió aún más el corazón de quienes ya estaban afectados por la noticia. Algunos testigos aseguran que la felina había estado ausente durante la emergencia, pero regresó pocas horas después, como si buscara entender qué pasó.
Una imagen que habla por todos
La fotografía no necesita explicación: un animal confundido, fiel y silencioso, mirando lo que quedó de su hogar. Es una imagen que refleja el vínculo profundo que muchas familias costarricenses tienen con sus mascotas, y cómo estos seres también viven el duelo, a su manera.
Las redes sociales no tardaron en reaccionar. Decenas de usuarios han compartido la foto con mensajes de tristeza, solidaridad y amor hacia los animales. Muchos preguntan si alguien se hará cargo de la gatita y de sus crías.


