Han pasado ya dos semanas desde que Nelly Romero González, madre de tres hijos y vecina de Puerto Viejo de Sarapiquí, fue vista por última vez. La incertidumbre crece y el dolor se intensifica para sus seres queridos, quienes aún no tienen ninguna noticia sobre su paradero.
La última vez que se le vio con vida fue el pasado 6 de julio, cuando salió de un bar en compañía de dos hombres. Uno de ellos ha sido identificado por las autoridades como Pedro José González Gutiérrez. El vehículo de este sujeto, con el cual habrían abandonado el lugar, fue hallado abandonado en las cercanías del río Arenal, en la zona de La Fortuna, sin señales de la mujer.

El caso ha sido asumido por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ), que mantiene abierta una investigación y hace un llamado urgente a la ciudadanía para que colabore con cualquier información que permita dar con el paradero de Nelly.

Una familia sumida en la angustia
Angélica Romero, hermana de la desaparecida, ha reiterado públicamente la desesperación que embarga a la familia:
“El dolor de no saber si está viva o no, si está bien o mal, nos está matando. Cada día que pasa es una tortura.”
Los tres hijos de Nelly, menores de edad, viven con la incertidumbre constante de no saber qué ocurrió con su madre. La familia ha activado todos los medios posibles para difundir la búsqueda, incluyendo redes sociales, medios de comunicación y canales comunitarios.
¿Cómo puede ayudar la ciudadanía?
Cualquier persona que tenga información, por mínima que parezca, puede marcar de forma anónima y confidencial a los siguientes números:
- Línea confidencial del OIJ: 800-8000-645
- WhatsApp del OIJ: 88-00-06-45
- Contacto directo con la familia: 5014-1566 (Angélica Romero González)
Además, se solicita compartir la información en redes sociales y grupos comunitarios, ya que cualquier dato podría ser clave para esclarecer este caso.
Un caso más que revela la vulnerabilidad de muchas mujeres
Este lamentable hecho se suma a una creciente lista de mujeres desaparecidas en el país. Aunque aún no se puede afirmar si se trata de un crimen o una desaparición voluntaria, lo cierto es que la urgencia por encontrar a Nelly es cada vez más crítica. La zona norte, particularmente Sarapiquí y La Fortuna, se ha convertido en un foco de atención para los investigadores.


