La madrugada de este sábado 17 de mayo fue marcada por una trágica escena en la autopista General Cañas, donde un hombre de 60 años perdió la vida al intentar aplicar el protocolo de seguridad tras un accidente. Hoy, el conductor sospechoso de haberlo atropellado se encuentra bajo custodia del Ministerio Público.
La víctima fue identificada como un ciudadano colombiano de apellido Lenis. Según el informe del Organismo de Investigación Judicial (OIJ), el señor conducía por la Ruta 1, a la altura del Centro de Convenciones en Barreal de Heredia, cuando perdió el control del vehículo. Primero impactó una barrera divisora y luego colisionó con otro automóvil.

Preocupado por los ocupantes del segundo vehículo, Lenis se bajó de su auto para verificar si estaban bien. Acto seguido, se dirigió al maletero para sacar los triángulos de emergencia y colocarlos sobre la carretera, tal como establece la ley. Fue en ese instante cuando un carro, en el que viajaban cinco personas, lo embistió con fuerza, provocándole la muerte de forma inmediata.

El conductor sospechoso se negó a soplar
Según el reporte del OIJ, el conductor que atropelló a Lenis inicialmente se negó a realizarse la prueba de alcoholemia en el lugar del incidente. Debido a esto, fue trasladado a un centro médico para la extracción de una muestra de sangre. Mientras se obtienen los resultados, el sujeto quedará a disposición del Ministerio Público.
El accidente dejó también a dos personas con heridas leves, que fueron atendidas en el sitio por la Cruz Roja, sin requerir traslado hospitalario. Lamentablemente, para el señor Lenis ya nada se podía hacer al momento en que los socorristas llegaron.
Un caso que refleja riesgos invisibles
Más allá del drama personal y familiar que deja esta pérdida, el hecho revive un tema crucial: el altísimo riesgo que implica bajarse de un vehículo en plena autopista. Aunque la acción de Lenis fue valiente y responsable, en condiciones como las de la madrugada —con visibilidad reducida y conductores potencialmente fatigados o bajo influencia—, las consecuencias pueden ser fatales.
La General Cañas, una de las arterias viales más transitadas del país, ha sido escenario de múltiples tragedias similares. Este nuevo caso solo refuerza la necesidad urgente de crear conciencia sobre la responsabilidad al volante y el respeto a las normas de tránsito, no solo cuando se maneja, sino también al momento de actuar ante un imprevisto.
El cuerpo del fallecido fue trasladado a la Medicatura Forense para los trámites correspondientes, mientras los investigadores del OIJ siguen armando el rompecabezas de esta lamentable escena.


