Lo que debía ser un día familiar de disfrute frente al mar terminó en una desgarradora tragedia este sábado en Playa Caldera, Puntarenas. Una fuerte ola sorprendió a un grupo de niños que jugaban en la orilla, arrastrándolos mar adentro. Desesperado por salvarlos, un adulto mayor se lanzó tras ellos… pero lamentablemente, ninguno logró salir con vida.
La Cruz Roja Costarricense confirmó que, al llegar a atender la emergencia, encontraron a tres personas sin signos vitales: un adulto de 64 años y dos niños, de tan solo 8 y 11 años. La escena fue descrita como profundamente conmovedora por los socorristas que respondieron al llamado.
El adulto fallecido, quien presuntamente era el abuelo de los menores, intentó heroicamente rescatarlos al verlos atrapados por la corriente. Aunque sus esfuerzos fueron valientes, el mar terminó arrebatándole la vida junto con las de los niños.
Además, se reportó que otras dos menores, de 5 y 6 años, también fueron arrastradas por el oleaje. Por fortuna, fueron rescatadas a tiempo y se encuentran fuera de peligro, sin necesidad de traslado a un centro médico. También se atendió a una mujer de 35 años —presuntamente la madre de alguno de los niños— con una severa crisis de ansiedad, quien tampoco requirió traslado.
En total, seis rescatistas y dos ambulancias fueron movilizados a la escena. La rapidez de la respuesta evitó una tragedia aún mayor.
Este tipo de incidentes, tristemente frecuentes en las playas del Pacífico costarricense, evidencian los peligros de las corrientes marinas, especialmente durante mareas altas o condiciones cambiantes del océano. A pesar de los constantes llamados de prevención, muchas familias subestiman la fuerza del mar, y cuando las olas rompen la calma, el desenlace puede ser fatal.
Autoridades reiteran el llamado a extremar precauciones, sobre todo con menores de edad, y a evitar ingresar al agua en playas con oleaje fuerte si no hay presencia de guardavidas.


