El intento de feminicidio que estremeció a Hatillo ya tiene sentencia. Un prestamista de nacionalidad nicaragüense, identificado como Matuz Granja, fue condenado a siete años de prisión por un violento ataque que casi termina en tragedia. La víctima, su pareja sentimental, logró salir ilesa, pero vivió momentos de verdadero pánico cuando su agresor la persiguió, la acorraló y le disparó en repetidas ocasiones.
Según la acusación del Ministerio Público, los hechos ocurrieron entre febrero y octubre de 2024. Todo se desató cuando la mujer conducía por una vía pública y notó que su pareja la seguía en otro vehículo. Al no detenerse, Matuz le cerró el paso con su carro, descendió armado y accionó el arma de fuego sin provocación alguna. Afortunadamente, ninguna de las balas alcanzó a la mujer, quien logró resguardarse.
Este lunes, el Tribunal Penal de Hatillo dictó la sentencia luego de un juicio donde se confirmó que Matuz no solo cometió intento de homicidio, sino que también violó medidas de protección y restringió la libertad de tránsito de su víctima, delitos contemplados en la Ley de Penalización de la Violencia contra las Mujeres.
Uno de los elementos más llamativos del juicio fue la ausencia de la víctima como testigo. Sin embargo, su madre y su hermana decidieron romper el silencio y testificaron ante el tribunal, a pesar de que fueron amenazadas directamente por el acusado para que no declararan. Un oficial de la Fuerza Pública también brindó testimonio clave, reforzando la gravedad del caso.
Durante el proceso, también se reveló que Matuz tenía antecedentes por actitudes violentas, lo que pesó en su contra al momento de establecer la pena. Aunque inicialmente se encontraba bajo arresto domiciliario, la sentencia cambió el panorama: ahora enfrentará prisión preventiva durante al menos seis meses mientras se completa el proceso de ratificación de la condena.


