Colombia y Latinoamérica despiden hoy a uno de sus grandes talentos de la televisión: el actor y director Kepa Amuchástegui murió a los 84 años tras una batalla contra el cáncer. Su partida ocurrió el martes 27 de mayo, a las 11:11 p.m., según informó su equipo de trabajo mediante una emotiva publicación en redes sociales.
Aunque su carrera artística fue extensa, en Costa Rica su rostro quedará para siempre vinculado al personaje de Roberto Mendoza, el padre de Don Armando, en la exitosa telenovela “Yo soy Betty, la fea”. Fue precisamente este papel el que le dio un lugar privilegiado en la memoria colectiva de miles de televidentes que siguieron la historia de Beatriz Pinzón con fervor.
Una vida entre cámaras y escenarios
Amuchástegui, hijo de inmigrantes vascos, siempre se sintió colombiano “de nacimiento y sentimiento”, como solía decir. Su carrera incluyó actuación, dirección teatral y escritura, consolidándose como un referente del arte dramático en su país. Pero fue en la pantalla chica donde su figura se hizo familiar para millones de hogares en América Latina.
A finales de abril, el propio artista reveló en una publicación que enfrentaba un cáncer agresivo. Los médicos descubrieron que tenía un tumor maligno en la vejiga, y que solo uno de sus riñones funcionaba correctamente. A pesar de someterse a una cirugía, el diagnóstico fue desalentador: la masa comprometía tanto la vejiga como uno de los riñones, lo que lo dejó en un estado de debilidad profunda y sin posibilidad de seguir trabajando.
En ese momento, solicitó el apoyo de su audiencia, ya que su condición le impediría continuar con sus labores como actor, director y escritor. Su sinceridad conmovió a sus seguidores, quienes recordaron su legado con palabras de cariño y admiración.
Un legado imborrable
La telenovela “Yo soy Betty, la fea” no solo se convirtió en un fenómeno mundial, sino que elevó a sus actores al estatus de íconos. Estrenada en 1999 y finalizada en 2001, fue doblada a 25 idiomas, transmitida en 180 países y adaptada en 28 versiones distintas. En 2010, obtuvo un lugar en el libro Guinness como la telenovela más exitosa de todos los tiempos.
En el caso de Amuchástegui, su rol como el elegante y recto padre del protagonista Don Armando le permitió brillar con una sobriedad actoral que tocó fibras sensibles en quienes seguían la trama. Su personaje representaba los valores de una generación y la figura paternal que, a pesar de sus errores, velaba por el bien de su hijo y su empresa.
Su fallecimiento se suma a la pérdida, en 2021, de otro querido actor de la misma telenovela: Raúl Santa, quien interpretó al simpático y coqueto “Pupuchurro”, también muy recordado en Costa Rica.
Hoy, los fanáticos de “Betty, la fea” no solo recuerdan una historia de amor y transformación, sino también a los actores que, con su talento, la convirtieron en una joya de la televisión latinoamericana. Kepa Amuchástegui se despide dejando una huella imborrable, no solo en la historia de la telenovela, sino también en el corazón de quienes lo vieron actuar.


