Una tarde que prometía ser como cualquier otra terminó en una escena desgarradora en las carreteras guanacastecas. En Cañas Dulces, Liberia, un choque entre un vehículo liviano y un autobús dejó como saldo la muerte de dos personas: una mujer de aproximadamente 35 años y una niña de tan solo 11.
El accidente ocurrió poco antes de las 2 de la tarde de este martes. Según informó la Cruz Roja Costarricense, el impacto fue tan fuerte que tres personas quedaron prensadas dentro del carro, mientras que otras dos también quedaron atrapadas, lo que obligó a un complejo operativo de rescate.
Cuando los paramédicos lograron acceder al vehículo, confirmaron que tanto la mujer como la menor habían fallecido en el sitio. Otras dos personas, también ocupantes del automóvil, fueron trasladadas de emergencia al Hospital de Liberia en condición crítica.

Por su parte, dentro del autobús viajaban unas 45 personas. Aunque no presentaban lesiones físicas de consideración, muchas sufrieron crisis nerviosas por la magnitud del accidente. Entre los pasajeros, se valoró a una bebé de apenas dos meses, quien se encontraba estable y no necesitó traslado médico.
Las autoridades del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) se desplazaron al lugar para iniciar con el levantamiento de los cuerpos y dar inicio a las pesquisas que permitirán esclarecer qué provocó la colisión. Hasta el momento, no se han revelado las identidades de las víctimas mortales ni de los heridos graves.
Este nuevo hecho enluta a una familia y vuelve a poner sobre la mesa la urgente necesidad de reforzar la educación vial y la prudencia al volante, sobre todo en zonas rurales donde los accidentes graves siguen ocurriendo con frecuencia.
Se está a la espera de los informes oficiales sobre las posibles causas del accidente, que podrían ir desde un error humano hasta condiciones peligrosas en la carretera.


