La presentadora y empresaria costarricense Keyla Sánchez alzó la voz de forma tajante y directa tras recibir una propuesta que, para muchos, raya en la falta de respeto: un hombre le ofreció más de dos millones de colones por tener una cita con ella. Lejos de quedarse callada, Sánchez usó sus redes sociales para hacer pública la situación y enviar un mensaje contundente sobre el valor propio y la dignidad.
A través de una historia en Instagram, Keyla mostró el mensaje que recibió de un seguidor que, tras reaccionar a varias de sus publicaciones, se atrevió a escribirle con una oferta insólita:
“Te pago $5,000 por una cita”, decía el mensaje, junto a una imagen del supuesto dinero. Es decir, unos ₡2,600,000 por una simple salida.

La reacción de Sánchez no se hizo esperar. Aunque no respondió directamente al individuo, sí compartió la imagen con una reflexión clara:
“¿De verdad creen que suena interesante una propuesta de este tipo? Como si no supieran que en este perfil lo que más hacemos es trabajar para tener nuestro propio dinero”, escribió, visiblemente molesta.
Además, aprovechó para dejar claro su rechazo a este tipo de comportamientos, señalando que ese tipo de hombres no solo la subestiman como profesional, sino como mujer.
“Ni media conversación interesante veo que se pueda tener con un hombre de este tipo. Se imaginan una cita”, agregó, dejando claro que no tolera que la traten como si fuera una mercancía.
Un mensaje con fondo
Esta reacción de Keyla también abre la puerta a una conversación más profunda: el tipo de mensajes que muchas mujeres públicas —y no públicas— reciben en redes sociales, donde algunas personas cruzan la línea del respeto bajo el pretexto del anonimato o el poder económico.
Sánchez, conocida por su franqueza y carisma, ha compartido anteriormente reflexiones sobre el empoderamiento femenino, la independencia económica y la importancia de establecer límites claros, tanto en la vida personal como profesional.
En un contexto donde cada vez más figuras públicas enfrentan situaciones similares, su respuesta resuena con muchas mujeres que han vivido experiencias parecidas. Y aunque la propuesta parezca absurda o incluso ofensiva, la forma en que Keyla manejó la situación dejó claro que hay cosas que no tienen precio.


