La noche de este martes 10 de junio ha estado marcada por un inusual sobrevuelo de helicópteros sobre varias zonas del Gran Área Metropolitana (GAM), generando incertidumbre, sorpresa y muchas preguntas entre quienes han notado su presencia.
Los reportes ciudadanos no tardaron en llenar redes sociales y grupos de WhatsApp, donde vecinos desde San José, Heredia, Alajuela y Cartago mencionaron haber visto o escuchado al menos dos helicópteros desplazándose a baja altura y, llamativamente, sin luces visibles.
Aunque en un principio la situación causó confusión, versiones preliminares apuntan a que se trataría de un ejercicio técnico vinculado a una prueba de sistema de Visión Nocturna, una tecnología que habría sido donada por el gobierno de Estados Unidos a las autoridades costarricenses.
Esta clase de equipo es utilizado frecuentemente por cuerpos policiales y militares para realizar operativos en condiciones de baja o nula iluminación. El sistema permite identificar personas, vehículos y movimientos a través de cámaras infrarrojas o térmicas, sin necesidad de utilizar luces que delaten la presencia de las aeronaves.
Hasta el momento ninguna institución oficial como el Ministerio de Seguridad Pública ni el Ministerio de la Presidencia ha emitido un comunicado formal que confirme la naturaleza exacta del operativo o el objetivo de la prueba. Sin embargo, fuentes no oficiales dentro del ámbito de seguridad nacional indicaron que estos vuelos podrían estar relacionados con la calibración y entrenamiento del personal para operar con esta tecnología de punta.
¿Por qué volar sin luces?
El uso de helicópteros sin luces encendidas, aunque no es común en vuelos civiles, es una práctica habitual en operaciones tácticas o de entrenamiento militar. Al utilizar visión nocturna, las luces externas dejan de ser necesarias, y volar sin ellas forma parte del protocolo de discreción durante misiones de patrullaje o reconocimiento.
¿Qué significa esto para Costa Rica?
De confirmarse que se trata de equipos donados por Estados Unidos, esto representaría un refuerzo significativo para las capacidades tecnológicas del país en materia de seguridad, especialmente en un contexto donde el crimen organizado ha mostrado un alto grado de sofisticación.
Estas herramientas pueden facilitar desde el combate al narcotráfico hasta el patrullaje de zonas de difícil acceso, permitiendo una vigilancia más efectiva y segura para las autoridades.


