Lo que parecía un próspero ecosistema empresarial en el mundo deportivo y automotor escondía una oscura red criminal. Dos hermanos, de apellidos Álvarez Alfaro, fueron detenidos este martes como parte de una compleja investigación del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) por el presunto delito de legitimación de capitales, en un caso que ya supera los ₡3.000 millones en movimientos sospechosos.
Ambos fueron capturados en residencias de alto perfil: uno en el exclusivo condominio Valle del Sol en Santa Ana, y el otro en un complejo residencial en La Unión de Cartago. Según las autoridades, su estilo de vida de lujo se sostenía con recursos de dudosa procedencia, camuflados en negocios que iban desde talleres automotrices hasta las populares canchas de pádel, un deporte que ha crecido con fuerza en Costa Rica en los últimos años.
Del tráfico de drogas al lavado millonario
El director del OIJ, Randall Zúñiga, confirmó que los hermanos estaban directamente relacionados con César Melgar Sandoval, un ciudadano guatemalteco condenado por tráfico internacional de drogas, específicamente por mover óvulos de heroína. Tras cumplir su condena en 2024, Melgar habría ingresado a Costa Rica con un nuevo enfoque: reinvertir su experiencia criminal en supuestos negocios legales junto a los Álvarez Alfaro.
Los vínculos se remontan al uso de estructuras empresariales bien diseñadas. Según el OIJ, los sospechosos figuran como representantes o propietarios en al menos 20 sociedades anónimas, lo que les permitió mover fondos con aparente legalidad, dificultando la trazabilidad del dinero.
Negocios en apariencia legales, pero con fondo turbio
La organización operaba bajo el disfraz de actividades legítimas. No solo tenían tiendas de autos y canchas deportivas, sino también una subasta ganadera en Guanacaste, donde, según la investigación, se habrían realizado múltiples maniobras para insertar dinero ilícito en el circuito financiero formal.
Con esta red de empresas pantalla, justificaban un crecimiento económico meteórico sin levantar sospechas inmediatas. Sin embargo, los movimientos financieros finalmente captaron la atención de las autoridades, quienes iniciaron la investigación en 2023, tras recibir información confidencial sobre actividades irregulares vinculadas a uno de los implicados.
Más allanamientos y posibles detenciones
La operación incluyó 20 allanamientos simultáneos en distintas zonas del país, entre ellas Santa Ana, Curridabat, Zapote, Montes de Oca, San Sebastián, Pérez Zeledón, Bagaces y La Unión de Cartago. Oficinas, viviendas de lujo y comercios fueron inspeccionados por los agentes de la Sección de Legitimación de Capitales.
El caso apenas empieza. El OIJ no descarta la detención de más personas, el congelamiento de activos y la profundización de la estructura financiera utilizada para lavar fondos. Las autoridades ya están tras la pista de más cómplices que, a través de estas empresas, habrían dado apariencia legal a millones de colones provenientes del crimen organizado.


