sábado, 30 mayo 2026
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Una ginecóloga entró al hospital donde estaba internado su amante y borró los mensajes que la incriminaban

El hombre falleció producto de las heridas de arma blanca que sufrió en un bar. La Justicia cree que el marido de la médica lo mandó a matar tras enterarse de la infidelidad.

Un escándalo que mezcla amor, celos y crimen sacude al municipio de Sorriso, en Mato Grosso, Brasil. Una médica ginecóloga, identificada como Sabrina Iara de Mello, habría utilizado su acceso como profesional de salud para entrar al hospital donde estaba internado su amante, Ivan Michel Bonotto, y eliminar del teléfono del paciente moribundo evidencias comprometedoras que podrían incriminar a su esposo en un homicidio premeditado.

El caso, que recuerda un oscuro drama de telenovela, ocurrió el pasado 22 de marzo, cuando Bonotto, de 35 años, fue brutalmente apuñalado en un bar. Aunque en un inicio se pensó que se trataba de una pelea espontánea, las grabaciones de las cámaras de seguridad derrumbaron esa versión: el atacante actuó por la espalda, sin mediar discusión, lo que refuerza la teoría de un crimen planificado.

Según la hipótesis de la Policía Civil brasileña, el esposo de la doctora, Gabriel Tacca, habría descubierto la infidelidad y, movido por los celos, contrató a un sicario, Danilo Guimarães, para ejecutar el ataque. La escena fue cuidadosamente montada para simular una riña de madrugada, pero las pruebas indican lo contrario.

El detalle más impactante del caso fue revelado días después: mientras Bonotto era llevado de emergencia al quirófano, con escasas posibilidades de sobrevivir, las cámaras del hospital captaron a Sabrina caminando justo detrás de la camilla con el teléfono del herido en la mano. Según los investigadores, durante esos minutos críticos, la médica habría borrado conversaciones, imágenes y posiblemente un video que el propio Ivan habría logrado grabar en el momento de la agresión.

Bonotto murió el 13 de abril tras sufrir un paro cardiorrespiratorio. La doctora, por su parte, fue imputada por fraude procesal, ya que habría intentado obstruir la investigación eliminando pruebas clave. Su abogado indicó a la prensa brasileña que aún están analizando el expediente policial antes de emitir una declaración formal.

La justicia de Brasil ya ordenó la detención de Gabriel Tacca, esposo de Sabrina, y de Danilo Guimarães, señalado como el autor material del apuñalamiento.

¿Un crimen por encargo disfrazado de riña?

Este caso ha generado gran revuelo en Brasil y en redes sociales debido a la combinación explosiva de un triángulo amoroso, celos, y el supuesto uso de la profesión médica para entorpecer una investigación judicial. La situación no solo pone en tela de juicio la ética profesional de la doctora, sino que también deja entrever la complejidad de las relaciones personales envueltas en violencia extrema.

Por ahora, las autoridades continúan con la recolección de pruebas y testimonios. Se investiga si otros elementos del entorno de la pareja también estaban al tanto del plan o colaboraron de alguna forma. La sociedad brasileña espera justicia en un caso que demuestra hasta dónde puede llegar la obsesión y el deseo de venganza.

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