Por qué se deben lavar las latas de comida antes de consumirlas, según una ingeniera en alimentos
Aunque muchas personas lo pasan por alto, lavar las latas de conservas antes de abrirlas es una práctica clave para evitar la contaminación de los alimentos. Así lo afirman diversos especialistas en seguridad alimentaria, entre ellos la ingeniera en alimentos Mariana Zapién, quien comparte recomendaciones a través de redes sociales, donde suma más de un millón de seguidores entre Instagram y TikTok.
¿Por qué lavar las latas antes de abrirlas?
Según Zapién, “las latas pueden estar expuestas a múltiples ambientes con suciedad durante su transporte, almacenamiento o exhibición”. Por eso, antes de abrirlas, se recomienda lavarlas con agua y jabón para reducir el riesgo de transferir microorganismos desde el exterior hacia el contenido, especialmente si se utiliza un abrelatas manual.
El experimento que demuestra la presencia de microorganismos
Esta misma advertencia fue respaldada por el microbiólogo brasileño Bruno Brunetti, quien realizó un experimento simple y contundente: comparó la superficie de una lata lavada con una sin lavar, utilizando hisopos y medios de cultivo.
El resultado fue claro: en la lata sin lavar se desarrollaron colonias de microorganismos, mientras que en la lata lavada casi no hubo crecimiento. El ingeniero Tomás Gill, becario del CONICET y administrador de la cuenta “Curiosidad Alimentaria”, compartió los resultados como una forma visual y concreta de demostrar el riesgo.
¿Los microorganismos son peligrosos?
No todos los microorganismos hallados en las latas son patógenos, es decir, no todos causan enfermedades, explicaron los expertos. Algunos simplemente son “alterantes”, es decir, pueden modificar el sabor, olor o textura del alimento. Sin embargo, al tratarse de superficies expuestas a diferentes condiciones de higiene, la recomendación es extremar precauciones.
“Si se quieren extremar las prácticas higiénicas antes de abrir las latas, se pueden lavar, enjuagar y secar para evitar una posible contaminación”, resumió Gill.
Otras señales de alerta: latas abolladas o infladas
Más allá del lavado externo, Zapién también advirtió sobre latas infladas, abolladas o con daños visibles, ya que pueden ser señales de procesamiento térmico deficiente o incluso contaminación con bacterias como Clostridium botulinum, que produce la toxina del botulismo.
“Esa toxina puede paralizar el sistema nervioso y causar problemas respiratorios con consecuencias potencialmente mortales”, explicó.
Las más riesgosas son las conservas de alimentos no ácidos (como carnes, sopas o cremas), donde las bacterias anaeróbicas pueden desarrollarse si las condiciones de esterilización no son adecuadas.
Conclusión: una medida simple que puede prevenir riesgos
Lavar las latas antes de abrirlas no es una exageración, sino una medida sencilla que puede prevenir la transferencia de microorganismos al alimento. Además, evitar latas con abolladuras o signos de deterioro es otra forma bási
ca de protegerse de riesgos graves para la salud.


