La victoria de Seniesa Estrada contra Yokasta Valle en el Desert Diamond Arena, ubicado en Glendale, Arizona, no estuvo exenta de controversia.
La decisión unánime de los jueces a favor de Estrada, convirtiéndola en la campeona indiscutible de las 105 libras de todas las organizaciones de boxeo, generó una ola de descontento entre los espectadores, quienes no tardaron en expresar su desaprobación con una sonora rechifla.
Mario Vega, quien dirige la carrera de Valle, compartió su incredulidad ante los resultados anunciados. Profundamente afectado por el desenlace y recordando el arduo camino hacia este combate, Vega no pudo contener la emoción al hablar del esfuerzo invertido y adelantó su intención de solicitar una revancha, en busca de justicia deportiva y una nueva oportunidad para Valle.
“Que nos den la oportunidad de pelear en Costa Rica con un referí que no sea amigo de ella (Seniesa Estrada)”.
La frustración se extendió al equipo de Valle, con su entrenadora, Gloria Alvarado, mostrándose particularmente molesta tras el combate. La tensión alcanzó su punto culminante cuando Alvarado confrontó a una seguidora de Estrada al salir del ring, evidenciando la alta carga emocional que envolvió la noche y el sentimiento de injusticia percibido por el equipo de la boxeadora tica.
Estrada, visiblemente asombrada por la reacción del público ante su triunfo, enfrentó un momento amargo pese a su éxito. Por su parte, Yokasta Valle, la combatiente costarricense, reflexionó acerca del encuentro y destacó el impactante cabezazo que sufrió en el primer asalto, considerando que fue un momento clave en el desarrollo de la pelea.


