El famoso rapero y empresario Sean Combs, también conocido como Puff Daddy o Diddy, se encuentra nuevamente en el ojo del huracán tras enfrentar una quinta demanda por presunto acoso sexual. En esta ocasión, el productor Rodney Jones Jr. es quien ha presentado el caso ante una corte de Nueva York, alegando haber sido objeto de agresiones sexuales y obligado a consumir drogas durante los últimos dos años en su relación laboral con Combs.
Según documentos legales obtenidos por TMZ, Jones afirma que Diddy intentó coaccionarlo para mantener relaciones sexuales, minimizando los supuestos ataques como simples «juegos». Además, sostiene que fue forzado a presenciar un video donde el DJ Stevie J mantenía relaciones con otro hombre.
Otra de las acusaciones incluye la presunta orden de Combs a Stevie J y su hijo Justin Combs para reclutar prostitutas, incluso menores de edad, para asistir a fiestas organizadas por él. Asimismo, Jones señala que Diddy lo presentó a Cuba Gooding Jr., quien supuestamente realizó avances sexuales no deseados hacia él en el yate del rapero.
Esta demanda se suma a otras presentadas contra Sean Combs, incluyendo la de una mujer anónima que lo acusó de violación en 2003, cuando ella era menor de edad, así como la de su exnovia Cassandra Ventura por el mismo delito. Además, Joi Dickerson-Neal lo acusa de violación en 1991, mientras que Liza Gardner afirma que él y un amigo la violaron a ella y a otra mujer en los años noventa.
Rodney Jones Jr. está solicitando una compensación de 30 millones de dólares a Sean Combs por los supuestos abusos sexuales. Por su parte, los abogados del rapero han negado rotundamente todas las acusaciones, calificando al demandante como un mentiroso que busca un pago injustificado. El abogado de Combs, Shawn Holley, aseguró tener pruebas contundentes que desacreditan las afirmaciones de Jones, aunque sus intentos de comunicarse con el abogado de este último han sido infructuosos.


