Un estudio reciente, publicado en Nature Communications, arroja luz sobre la preocupante situación de los osos polares, cuyo hábitat natural en el hielo marino se ve cada vez más amenazado por los largos veranos del Ártico. Este estudio, que siguió a 20 ejemplares con collares equipados con cámaras y GPS, reveló que estos animales enfrentan desafíos significativos cuando se ven obligados a pasar más tiempo en tierra firme debido a la disminución del hielo marino.
Durante el período en tierra, cuando el hielo marino desaparece y las focas, su principal fuente de alimento, quedan fuera de su alcance, los osos polares enfrentan dificultades para encontrar suficiente alimento para mantenerse. Anthony Pagano, autor principal del estudio, explicó que los osos carecen de estrategias efectivas para evitar la pérdida de peso durante el verano en tierra, lo que los hace más vulnerables a la inanición.
A pesar de su capacidad para adaptarse, los osos polares corren el riesgo de morir de hambre debido a la reducción del hielo marino, ya que el alimento disponible en tierra no les proporciona la energía necesaria para sobrevivir durante períodos prolongados. Investigaciones anteriores han demostrado que el período sin hielo en la región occidental de la bahía de Hudson ha aumentado en tres semanas desde 1979 hasta 2015, lo que obliga a los osos a pasar más tiempo en tierra firme, donde su acceso a alimentos es limitado.
Los expertos advierten que, con la continua disminución del hielo marino, es probable que los osos polares pasen más tiempo en tierra en el futuro, lo que podría resultar en un aumento de la inanición, especialmente entre los ejemplares jóvenes y las hembras con crías. Los investigadores evaluaron el peso de los osos antes y después del período de observación, así como su gasto energético, durante tres semanas entre agosto y septiembre. Estos hallazgos destacan la urgencia de abordar el cambio climático y proteger el hábitat vital de los osos polares antes de que sea demasiado tarde.


