En los últimos tiempos, el fútbol costarricense ha experimentado lamentablemente varios incidentes relacionados con el racismo. Estos han involucrado tanto a aficionados en los estadios como a los propios jugadores.
El más reciente de estos casos se suscitó el pasado sábado durante la final del Torneo de Copa. Freddy Góndola, jugador panameño de Alajuelense, denunció que Mariano Torres, capitán de Saprissa, le profirió insultos racistas, específicamente llamándolo ‘negro mono cag…’.
Ante estas acusaciones, Torres negó rotundamente haber empleado un lenguaje racista: «No le dije a Góndola un insulto racista, eso es falso. Yo jamás he sido ni seré racista. No me referiré más al tema y a todo este circo que están armando sin pruebas ni testigos», expresó el centrocampista argentino en un comunicado difundido por el conjunto morado.
La UNAFUT emitió un pronunciamiento al respecto: «Tras la denuncia del jugador de Liga Deportiva Alajuelense, Freddy Góndola, sobre supuestos actos de racismo por parte del jugador del Deportivo Saprissa, Mariano Torres, en la final del Torneo de Copa DoradoBet 2023, informamos que en el estadio se activó el protocolo correspondiente», señala el comunicado. Agregaron: «La denuncia quedó debidamente constatada en los informes de los comisarios y arbitraje del encuentro, por lo que instamos al Tribunal Disciplinario de la Federación Costarricense de Fútbol a tomar las decisiones correspondientes tras lo acontecido y reportado».
En cuanto a las sanciones para jugadores que incurran en actos de este tipo, se establece que serán castigados con ocho partidos de suspensión y una multa de un millón cincuenta mil colones (₡1.050.000). Además, se les impondrá la prohibición de ingresar a los estadios durante ese mismo periodo. En caso de reincidencia, las sanciones se duplicarán en cada repetición de la conducta.


