Una denuncia ciudadana se ha convertido viral en las últimas horas, tras dar a conocer un posible caso de discriminación que sufrió una madre no vidente, en la graduación de su hijo.
¿Qué pasó?
Sandra Ugalde es una persona no vidente, la cual esperaba con muchísimas anclas y emoción, la graduación de su amado hijo de sexto año, de escuela Arturo Torres, en Esparza.
De acuerdo con la denuncia ciudadana, doña Sandra no pudo ingresar a la graduación porque desde la dirección de la institución dieron la directriz que no se podían llevar niños; sin embargo, ella llegó con su hija de 10 años, quien sería la que le narraría lo que pasaba en la actividad.

En la entrada a la escuela fueron enfáticos que no se permitían niños como acompañantes, siendo que la madre no pudo estar presente en el momento cuando a su hijo le entregaban el título.
En las fotografías que se han dado a conocer, se puede apreciar a la señora llorando en los alrededores del centro educativo, porque al parecer no pudo presenciar la graduación de hijo de las misma manera que los otros padres.

Finalmente doña Sandra tuvo que esperar a que su hijo saliera a la vía pública para poder celebrar juntos el título.

MEP responde
Sobre la situación acontecida en la Escuela Central Arturo Torres Martínez, ubicada en Esparza de Puntarenas, informamos:
El director regional, el asesor legal y el supervisor del centro educativo, a pedido de la Ministra, se apersonaron para conversar con la directora del centro, funcionaria que se mostró muy afectada. Ella manifestó que no existió intención alguna por afectar el derecho de la madre de familia.
La Ministra indicó que es necesario sensibilizar más a los centros educativos hacia situaciones especiales.
De forma preliminar se tiene que el 22 de diciembre se realizó la graduación de 80 estudiantes de sexto grado de la escuela.
Debido a la limitación del espacio locativo donde se realizaría el acto de graduación, la dirección del centro educativo informó, con antelación, que los padres de familia podían acompañar a sus hijos graduados, al tiempo que les solicitó que se abstuvieran de llevar a otros niños para evitar la aglomeración y permitir la realización del acto.
Sin embargo, como contingencia, la institución habilitó una sala de cuido, a cargo de docentes, para que las personas que llevaran otros menores pudieran tener a estos niños ahí mientras se efectuaba el acto de graduación, simplemente por un tema de falta de espacio.
Una madre de familia, no vidente, se presentó a la institución con otra niña, por lo que se le solicitó, respetuosamente, que la niña les acompañara a la sala de cuido que habían preparado, ya que la niña no era una guía para que la señora se desplazara, lo que hace de manera independiente.
Además, dentro del recinto en el que tendría lugar el acto de graduación estaba un hermano del escolar, que es mayor de edad.
Además, a la madre se le ofreció que dos docentes podían acompañarla en todo momento. A pesar de la propuesta, la madre de familia decidió no ingresar al acto.
A partir de lo sucedido la institución tomará medidas oportunas para evitar que este tipo de situaciones no se resuelvan de forma oportuna. Por ejemplo, la escuela considerará, para 2023, dividir la graduación para que puedan participar más familiares.


