Israel.- El viajar a las ciudades antiguas donde vivió Jesús hace más de 2 mil años es sin duda una experiencia inigualable para los creyentes, ya que ahí se encuentran los caminos que pisó Jesucristo. Si bien este tipo de viajes incrementa la fe de las personas, en ocasiones los viajeros pueden vivir situaciones desagradables. Tal es el caso de Bernardita Pavini una joven que viajó en 2014 a esta tierra antigua y al llegar a un mercado en Jerusalén le ofrecieron a su mamá 600 camellos por ella, cuando ella apenas tenía 17 años.
Si bien ya han transcurrido varios años desde que ocurrió ese margo episodio en la familia Pavini, hace algunos días se cumplieron 8 años de que la joven compartió su experiencia en redes sociales y la misma no pudo olvidarlo.
Fue en su cuenta de Twitter, que Bernardita revivió el tema después de que Facebook le recordará ese viaje que hizo hace varios años.
La joven recordó que el motivo de ese viaje fue por una peregrinación familiar, debido a que su «familia es católica», y en ese viaje se visitaban varios lugares sagrados para la religión cristiana, así como lugares característicos para el judaísmo y la cultura musulmana. Esto según una publicación del medio argentino La Nación.
La joven quien ahora tiene 25 años relató que esta amarga situación solo había sido contada de manera familiar y a algunos amigos, sin embargo, quizo exponer la situación que viven cientos de turistas que vistan los países de Medio Oriente.
Bernardita mencionó que el viaje que tenía como visitas obligadas ciudades como Tel Aviv, Nazareth, Belén, Jerusalén y Roma, ocurrió en 2014, dos años después de que sus padres habían viajado y vivido una hermosa experiencia en la tierra donde vivió Jesucristo.
La foto que compartió en redes sociales fue tomada poco antes de que viviera el amargo episodio y en ella se le muestra sonrriente mientras posa junto a un camello.
De acuerdo con La Nación, Bernadita señaló que si bien no recuerda todos los detalles. Contó que esto ocurrió mientras se encontraban en un mercado de Jerusalén en un día que no tenían excursión programada a zonas católicas.
«Estábamos con mi papá y mi mamá porque era un día libre de la excursión y decidimos recorrer partes no católicas de Jerusalén, por eso fue nos adentramos al mercado en esta parte», recordó.
Señaló que una de las recomendaciones que se les dan a mujeres al visitar este tipo de lugares es el acudir a acompañadas con hombres y con ropa holgada, por las situaciones que se pueden presentar.
Mencionó que ya estando en el lugar, su padre se adelantó y quedó sola con su madre, cuando de pronto un sujeto la tomó de la mano y la miro a los ojos, mientras decía a su mamá, “How many camels for her? (¿Cuántos camellos por ella?)”.
La situación se volvió angustiante para las dos mujeres, ¿mientras que la madre quedó enmudecida debido a que no entendía la pregunta y el hombre continuó diciendo “‘How many camels for her?”, 100 camellos, 200, camellos, 300, 400, 500, 600″.
Tras ese momento, la joven gritó a su padre y explicó a su madre que el hombre estaba ofreciendo 600 camellos por ella. El padre intervino y dijo «NO», y después se alejaron de lugar.


