viernes, 17 julio 2026
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La historia de la película más vista de Semana Santa (y posiblemente de la historia)

 

 


Tiene tantos nombres que es fácil confundirse. Si se hace zapping en Viernes Santo se la puede ver en varios canales, a veces al mismo tiempo en cualquiera de sus versiones. En los 80 la llamaban El Proyecto Génesis y después Jesús o La Vida Pública de Jesús, tanto en su versión doblada como la que incluía un narrador en off. Hoy se trasmite además con otros cortes y escenas añadidas, como La Historia de Jesús para niños o Magdalena, su edición más reciente. Lo que no cambia es el actor: Brian Deacon, un actor shakesperiano que, siendo inglés, le tocó interpretar en 1979 al judío más universal de la historia.

Podría ser solo otra cinta de temática bíblica, de las que hay para contentar a ese segmento tan específico, pero fue mucho más. Hay gente creyente que trabaja desde 1980 en ella, a través de la organización The Jesus Film Project para posicionarla y convertirla en una herramienta de evangelización audiovisual. Hasta llevan la cuenta de cuántos millones de almas se habrían “salvado” gracias a su visionado, de acuerdo a testimonios de fe de personas que vieron la película y que se pueden leer en su página web.

La vida pública de Jesús fue estrenada en 1979 por la Warner Brothers con mala taquilla. Nació de la idea de Bill Bright (1921 – 2003), fundador de la organización Campus Crusade of Christ (o CRU, que cuenta con presencia en Perú) además de pastor de Oklahoma, que en su juventud había tenido un negocio de repostería hasta que se convenció del poder del cine para llevar la palabra. Intentó durante años convencer a Cecil B. DeMille para que haga un remake de su película muda Rey de Reyes, pero su sueño con la pantalla grande se concretaría cuando conoció al productor de cine John Heyman.

La sociedad de Bright con Heyman no parecía hecha precisamente en el cielo. El hombre de cine venía de producir una película controvertida como Twinky, en la que Charles Bronson interpretaba nada menos que a un novelista porno casado con una chica de 16 años. Heyman, un judío alemán, entendió que la idea de hacer una cinta religiosa podía ser un gran negocio : “Pensé que el libro más vendido del mundo podría vender un montón de películas de 8mm o 16mm”, le contó al New York Times el 2004.

Desde el inicio, Heyman se planteó que la producción de 6 millones de dólares fuese filmada lo más fiel posible al evangelio y al contexto histórico de los primeros años del cristianismo. El guión, que no era otra cosa que el libro de Lucas, fue revisado por centenares de pastores y entendidos para garantizar su fidelidad al texto. Además, cada toma del día era enviada a académicos e historiadores de la Biblia para que diesen su visto nuevo. Heyman recuerda que debieron volver a grabar algunas escenas porque aparecían eucaliptos al fondo, y estos fueron introducidos a Palestina mucho después.

Para el papel de Cristo llamaron a Brian Deacon, actor británico especializado en Shakespeare, quien tuvo que ponerse una prótesis para que su nariz luciera menos afilada y más mediterránea. Deacon, que fue escogido por su piel color oliva, usaba peluca y tuvo que ser sustituido en algunas escenas porque enfermó y le dio una neumonía. Los directores Peter Sykes y John Krish, los actores y el equipo técnico consintieron en que no apareciesen sus créditos en la cinta pues, de acuerdo a Heyman, todos habían sido meros traductores del Nuevo Testamento.

La película se estrenó en 1979 y los resultados de taquilla no fueron los esperados. Heyman reportó deudas por 4 millones de dólares para su denominado Proyecto Génesis, que contaría toda la Biblia desde la creación. No fue sino hasta el año siguiente que la suerte financiera de la cinta empezaría a mejorar con la creación del The Jesus Film Project, la organización creada exclusivamente para poder traducir y distribuir la película a miles de mercados.

Para 1984 el film se había traducido a 100 idiomas y gozaba de innumerables pases en televisión, en especial en Semana Santa. Hacia el año 2019 se había doblado a más de 1.800 lenguas. Según la web de The Jesus Films Project posee el Record Guiness de la película traducida a más idiomas de todos los tiempos. Otros, como el New York Times, se preguntaban el año 2004 si sería además la película más vista de la historia, una cifra muy difícil de probar. Para la gente de Jesus Films Project no les cabe duda que lo es, con una estimación de visualizaciones que supera las 7.300 millones de veces.

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